Una llamada anónima, tres meses de seguimiento silencioso y un desenlace contundente: dos allanamientos en San Antonio expusieron un punto de venta de cocaína que operaba bajo la modalidad “al menudeo”. La Policía secuestró droga lista para comercializar, dinero en efectivo y elementos clave para el fraccionamiento, en un operativo que dejó a uno de los sospechosos imputado por infracción a la Ley de Estupefacientes.
Todo empezó con un llamado al 0800 DROGAS. Una voz anónima que decidió hablar y señalar movimientos sospechosos. A partir de ahí, los investigadores comenzaron a atar cabos. En la mira quedaron dos hombres mayores de edad y una mujer, presuntamente vinculados a la venta de cocaína en pequeñas dosis.
Pero no fue un golpe improvisado, durante tres meses, los efectivos siguieron movimientos, analizaron horarios, observaron ingresos y salidas, y recolectaron pruebas que confirmaban que en dos viviendas de San Antonio se estaba comercializando droga.
Con el expediente robusto se solicitaron las órdenes de allanamiento. El respaldo judicial llegó y el hoy por la mañana se puso en marcha el operativo. Los uniformados irrumpieron en dos domicilios: uno ubicado en calle Belgrano y otro en calle Alvarado. Puertas adentro, la escena fue contundente. Envoltorios de nylon con cocaína ya fraccionada, una balanza digital de precisión, varios teléfonos celulares y dinero en efectivo.
Como resultado, uno de los hombres quedó imputado por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes. La causa continuará bajo la órbita de la Fiscalía Federal de Viedma, que buscará determinar si detrás de estos puntos de venta existe una red más amplia.