Alejandro Aznar, más conocido como "Wilbur", tenía 55 años, era oriundo de General Roca y un apasionado del kitesurf. Su repentina muerte en la costanera de San Antonio Oeste conmocionó a la comunidad y causó un enorme impacto entre los amantes de esa actividad. Según trascendió, sufrió hasta cinco paros cardiorrespiratorios en cuestión de minutos, lo que hizo imposible salvarle la vida pese a los desesperados intentos de reanimación.
Wilbur no era un improvisado. Con años de experiencia en deportes acuáticos, tanto en el país como en el exterior, se había ganado el aprecio de sus pares por su destreza y por la energía que transmitía cada vez que desplegaba su vela en el mar. Su presencia en las playas era habitual y siempre llamaba la atención por su entusiasmo, su sonrisa y su cercanía con otros deportistas.
El momento fatal
Todo ocurrió en la zona conocida como “El Arbolito de Salas”, frente al Club Náutico. Tras varios minutos entre las olas y el aire, decidió salir del agua con dificultad para respirar y se desplomó en la arena. La reacción fue inmediata: otros kitesurfistas y personas presentes comenzaron maniobras de RCP mientras llegaba la ambulancia. La tensión se apoderó del lugar, con escenas de desesperación y esperanza mezcladas en cada intento por mantenerlo con vida.
Ya en el hospital local, ingresó con signos vitales, pero la situación se tornó crítica. Fuentes allegadas señalaron que sufrió cinco paros cardiorrespiratorios consecutivos. Los médicos hicieron todo lo posible, pero la cadena de episodios fue irreversible. Cada paro era un golpe más a la esperanza de quienes aguardaban noticias en la guardia.