Lo que debía ser una jornada más del circuito terminó en una escena de desconcierto absoluto. El Challenger 50 de Al Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, quedó suspendido después de que se escucharan fuertes explosiones muy cerca del estadio mientras se disputaba un partido oficial.
El bielorruso Daniil Ostapenko y el japonés Hayato Matsuoka estaban en pleno intercambio cuando el estruendo interrumpió el silencio característico del tenis. Primero fue una detonación seca. Luego, otra más intensa. Los jugadores se miraron, el juez de silla se levantó de inmediato y, en cuestión de segundos, todos comenzaron a correr hacia la salida.
Aquí podés ver el impactante momento en el que las explosiones obligan a frenar el partido y abandonar la cancha.
La transmisión oficial captó la reacción en tiempo real: confusión, rostros desencajados y el público buscando entender qué ocurría. No hubo comunicación inmediata por los altoparlantes. Solo la urgencia de salir del lugar.
Minutos después, la organización confirmó la suspensión del certamen por motivos de seguridad. Ante el potencial riesgo para jugadores y equipos de trabajo, se decidió cancelar la jornada y evaluar la continuidad del torneo.
Como medida alternativa, se ofreció a los participantes un vuelo chárter con destino a Milán para el jueves 5 de marzo, aunque el costo, 5.000 dólares por persona, generó malestar entre varios protagonistas del circuito.
El Challenger de Al Fujairah pasó de ser una parada más del calendario a convertirse en noticia mundial por razones ajenas al deporte. En un deporte acostumbrado al silencio y la concentración, el sonido que dominó la escena no fue el impacto de la pelota contra la raqueta, sino el eco de explosiones que todavía resuenan.