INVESTIGACIÓN ESPECIAL

Los testigos de siempre. La política del miedo y el apriete judicial

domingo, 16 de febrero de 2014 · 22:44
Una investigación y análisis acerca de una metodología de ciertos procedimientos del abogado y concejal Mariano Mansilla permite demostrar que se ha convertido en rutina el asedio judicial y "pseudo mafioso” a quienes interrumpen su camino en la política y los negocios. 

Efectivamente, siguiendo en detalle más de seis denuncias presentadas por éste ante la justicia neuquina se observa una metodología que parte siempre de lo mismo: basta enfrentarse a los propósitos de Mansilla para pasar a ser perseguido por esta vía y otras. 

La maniobra consiste en armar una denuncia y presentar testigos que no por "casualidad” son siempre los mismos personajes. Todos vinculados al profesional y al sindicato ATE.
Pareciera que esta forma de proceder también cuenta con cierta ventaja en la justicia, no por la contundencia de las denuncias, sino por el miedo con que parecen actuar algunos funcionarios judiciales. Así es que ese temor a algún tipo de represalias por parte de Mansilla y sus socios actúa de forma amedrentadora sobre jueces y fiscales de la provincia. A la hora de pronunciarse sobre causas que jurídicamente son un "mamarracho”, que al ser presentadas por Mansilla, permanecen abiertas sin sentido por lapsos prolongados. 
La mayoría de las denuncias terminan siendo archivadas por su inconsistencia, la falta de pruebas y otros defectos inadmisibles para un profesional del derecho, lo único que interesa es que las mismas sean publicadas en algún medio de comunicación para generar el efecto difamador.


Los testigos de siempre

Los nombres de las personas que acompañan a Mansilla en este proceder son muy conocidos en el ambiente político y gremial. Todos ellos disfrutan de situaciones privilegiadas en diversos estamentos provinciales y municipales.

Aldo Marcelo Bernardo Severini: operador político y socio de Mariano Mansilla, dispone actualmente de dos licencias gremiales. Una de ellas como docente desde hace 15 años, lapso en el cual logró la titularidad en el cargo docente que prácticamente no ejerció. Su otra licencia gremial es en otro organismo del estado provincial. Severini disfruta de este beneficio en el EPEN ejerciendo la representación gremial por ATE. La otra de sus principales actividades económicas tiene que ver con el alquiler de vehículos y transporte de personal. Lo que se dice un auténtico poli rubro.

Juan Kairuz: es abogado de ATE en representación del estudio de Mariano Mansilla donde se desempeña como socio y ariete en el mundillo judicial.

 •Harold Walter Chávez Molina: es asesor político del diputado Raúl Dobrusin. También es otro de los personajes que aparecen avalando las denuncias. Suele pasar mucho tiempo en el estudio de Fernando Spoliansky, un ex candidato a segundo concejal de UNE en las últimas elecciones.

Máximo Albar Diaz: operador de prensa de ATE y de UNE quien desempeña funciones en Epen.

•Gabriel Rambado: fue funcionario municipal en la gestión de Mariano Mansilla cuando ejerció como Secretario de Gobierno. Estuvo en Defensa Civil.

•Carlos Quintriqueo: Secretario General de ATE reconocido por su accionar violento y patoteril, es el hombre de Mariano Mansilla en las calles y al frente de los grupos de choque del sindicato que hacen estragos en la via publica. Líder de los porteros, accedió al cargo en uso de su licencia gremial pero en caso de abandonar las tareas gremiales debe volver a ejercer su cargo de portero.
Todas las personas mencionadas forman parte del comando que secunda a Mariano Mansilla en sus trabajos sucios. A disposición del abogado y político se encuentra la organización gremial que manipula a través de Quintriqueo. Una verdadera asociación para ejercer presión y gestionar poder.  
 
Una conducta cuasi mafiosa

Este diario accedió a más de 6 causas en las que los testigos son los mismos siempre. Sin ir más lejos resultaron víctimas de este accionar el empresario de medios Claude Staicos y el periodista Carlos Eguía quienes fueron los primeros en denunciar este accionar de Mansilla. 
La política del apriete judicial se materializó por medio de una batería de denuncias penales, ante el Afsca, Inadi, Defensor del oyente y hasta el intento de poner un bozal legal a Carlos Eguía para que no hable de temas poco convenientes a los intereses de Mansilla, las denuncias primero fueron mediatizadas y luego presentadas ante la justicia; nada de lo que dijo en los anuncios ante los medios de comunicación se pudo demostrar luego en los estrados judiciales pasando la denuncia a archivo en algunos casos y rechazada por improcedente en otros. Una muestra que pone en evidencia el accionar cuasi mafioso de este personaje que parece querer llevarse puesto a quien lo enfrente sin medir consecuencias.
Pero esto no queda solo en la justicia. Por estos días, en la ciudad de Neuquén se puede observar la cartelería promocional de AM550 con denuestos y agravios hacia Carlos Eguía. Se sabe que los que efectúan este trabajo furtivo y oscuro son algunos de los personajes mencionados en este nota. Un accionar que pinta de cuerpo entero la calidad moral de este grupo.
Ni la política partidaria ni la política gremial justifican el accionar de Mansilla y sus secuaces. Es necesario mencionar que no todos acceden o conocen los negocios del abogado. Hay una buena parte de gente que -si bien militan en la misma fuerza-, desconocen los negociados y las relaciones subrepticias del concejal con ciertos sectores del poder.
Esto que anteriormente mencionamos marca una gran contradicción entre la vida pública y los intereses privados del referente de UNE. Una sinuosa carrera que comienza a sentir el trajín de las tropelías acumuladas en los últimos años. De la sociedad con Martín Farizano y el odio a Quiroga, a los brazos de Quiroga y Rioseco sin mediar instancia alguna son muestras de las contramarchas políticas de Mansilla. Su nombre ya se asocia a la "cháchara” política y es objeto de burla en múltiples sectores sociales. Sus potenciales aliados en privado admiten el grado de desconfianza que genera esta relación y sacan cuentas del costo que les reporta ante los votantes. Ni Quiroga ni Rioseco están convencidos de ser los socios de un Mansilla que hoy les ofrece un verdadero salvavidas de plomo.
Muy lejos de la consideración pública y mucho más cerca de los albañales, la figura del concejal de UNE se hunde a pasos agigantados.



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