VOLVER A EMPEZAR

Cipoleño le ganó a una extraña enfermedad y prepara la vuelta a casa

Una historia de fuerza y voluntad, que muestra a las claras que nada está perdido, que se puede luchar y vencer. "A este juego lo gané yo y estoy felíz por esta oportunidad de vivir la vida"
domingo, 23 de julio de 2017 · 12:32
"A este juego lo gané yo y estoy feliz por esta oportunidad de vivir la vida". Esta es una frase de Joaquín Darquier, un muchacho de 18 años que en agosto del 2016 le diagnosticaron una rara enfermedad a los huesos.
Hoy, a casi un año de aquella mala noticia, está recuperado después de un extraordinario tratamiento. Está en la etapa final y prepara la vuelta a su ciudad.
"Me preparé para ser parte de este juego y lo gané. La vida me dio otra oportunidad". Desde Bs As, donde cumple la etapa final tiró un mensaje por instagram donde dice "Quiero llegar a mi ciudad y festejar con todos. Es maravilloso volver a la vida normal. Estoy orgulloso de mi mismo y de todos ustedes"
 
 
Joaco, le mandó una carta a sus compañeros del Limay en el 2016 cuando no pudo ser parte de la colación y de la fiesta de fin de curso. Palabras que dejan un claro mensaje...
"Como sé que no voy a poder estar en la colación ni en la fiesta quería escribirles una carta especialmente a mis compañeros, profesores, preceptores y directivos para contarles un poco de mi experiencia y agradecerles por todo, pero no sé ni cómo empezar. Es gracioso porque empezar a escribir y que las palabras me salgan se me hizo más difícil que enfrentar esta enfermedad porque la verdad es que estoy hace días intentando escribir esta carta, pero no puedo. En cambio, cuando me diagnosticaron, no me costó tanto aceptarlo y arranque el tratamiento a los pocos días.

​Siempre pensé que enfrentar una enfermedad como el cáncer era de las peores cosas que a una persona le podían pasar y algo muy difícil de afrontar, pero ahora que me toca vivirlo cambié totalmente mi pensamiento. Lo veo desde otro punto de vista y no me parece tan malo sabiendo que en mi caso tiene cura y en muchos otros también, ni tan difícil contando con todo el apoyo que me dan todos los días mis amigos que me escriben o me llaman para saber cómo estoy, mi familia que sé que con ellos nunca me va a faltar nada porque me miman más que nunca.

Es más siento que volví a ser el bebé de la familia y también, por suerte, en esta etapa, se sumó una compañera que también me ayuda mucho, me tiene mucha paciencia y me da mucho cariño. Estar lejos de mis amigos es lo que más me afecta porque no saben cuánto los extraño. Igualmente tengo algunos amigos acá en Buenos Aires que los veo bastante seguido, pero no es lo mismo porque yo allá, en Cipolletti, a mis amigos los veía todos los días y dejar de verlos de un día para el otro es lo que más me costó. Es por eso que, cada vez que alguno me dice que ya tiene los pasajes para venir a visitarme, es lo mejor que me pueden decir porque no se dan una idea de la felicidad que me da de tan solo saber lo bien que la voy a pasar cuando estén acá.

​Quizás muchas personas, incluyéndome a mí antes de que me diagnostiquen, piensan que la gente como yo que tiene cáncer no la pasa bien, pero, sinceramente, creo que existen muchas personas que no padecen cáncer y la pasan peor que yo. En realidad, yo mal no la paso, me lo tomo con mucho humor y le pongo toda la onda porque aprendí que es la mejor forma de afrontar esto. Estoy excelente, sinceramente me sorprendo de mí mismo todos los días al verme tan bien y cómo voy mejorando.

Eso está bueno porque sé que estar bien es una de las mejores formas de devolver a mi familia, amigos y a mi novia todo lo que hacen por mí para que yo esté bien porque sé que les gusta verme bien. También depende de cada persona estar bien o no, depende de las ganas que le pongas como dije antes, aunque puede ser que para algunos sea más difícil que para otros. Por ejemplo, el otro día, en la reunión pelada (así le llamo a la sala de espera donde nos hacemos control todos los que tenemos cáncer, porque estamos todos pelados), había una chica con mala cara y mala onda y me di cuenta de que la estaba pasando mal y esa no es la forma de afrontar las cosas porque así se hace todo más pesado, más largo y aburrido y cuando se termine no vas a tener anécdotas buenas que contar. En cambio, yo no lo tomo como algo malo, lo tomo como una oportunidad que me dio la vida para fortalecerme, una experiencia de la que vos elegís si llevarte buenos o malos recuerdos y yo elijo llevarme buenos recuerdos. Esto es como un juego en el que los médicos son el jurado, yo y el tumor somos los participantes y ustedes son los espectadores. En todo juego el objetivo es, en parte, pasarla bien y divertirse y, en parte, ganar. Si uno se aburre termina abandonando y perdiendo y yo este juego no lo puedo abandonar ni perder porque ya saben todos lo que pasa si pierdo.

Por lo tanto, siempre trato de encontrarle las cosas buenas, así me puedo llevar recuerdos buenos de todo esto y divertirme, siempre y cuando respete las reglas: durante la época de defensas bajas no como ninguna comida que no sea envasada ni cocida en casa y, si salgo del departamento, lo hago con barbijo, aunque solo salgo los días de control para evitar enfermedades y así también evitar que me internen por alguna infección. Pero admito que hago un poco de trampa porque una de las reglas más importantes de mi juego es usar las muletas y la verdad que es poco y nada lo que las uso, pero, a pesar de eso, estoy contento porque vengo cumpliendo el objetivo del juego, me divierto mucho y encima voy ganando.

El tumor se está achicando y está perdiendo vida, eso quiere decir que va perdiendo, que no es imposible ganarle a esta enfermedad. Es difícil, pero no imposible. Ustedes denme unos meses más que los médicos ya me van a consagrar ganador del juego, se los aseguro y vamos a festejar como locos.
​Están terminando quinto año. Eso quiere decir que se cierra una etapa y se abre otra un poco más difícil que la anterior. Pocos de ustedes quizás el año que viene sigan sacando materias del secundario, quizás algunos seguramente no sepan que hacer, muchos otros van a empezar la universidad y quizás le tengan un poco de miedo, quizás no les vaya bien en el ingreso, quizás sí, pero no aprueben todas sus materias, quizás se atrasen un año… Pero no tienen que ponerse mal ni presionarse y mucho menos abandonar todo porque eso no es perder nada, eso es ganar experiencia que les va a servir más adelante como también espero que les sirva de ejemplo mi experiencia.

Yo también tenía miedo en un principio porque también era todo nuevo para mí. De hecho, cuando me diagnosticaron, lo primero que hice fue largarme a llorar y llenarme de miedo y bronca pensando que iba hacer tan difícil todo, pero cada día me fui soltando más y perdí por completo el miedo, le pongo ganas y le doy para adelante. Con esto quiero decirles y demostrarles a todos ustedes que nada es imposible y que con esfuerzo y ganas todo se puede.

Estoy muy agradecido con todos ustedes por hacer que mis cinco años de secundaria sean excelentes, por hacer que cada vez que hable de ustedes o que los piense lo único que se me viene a la cabeza sean recuerdos y anécdotas buenas que me sacan una sonrisa siempre. Tuve la suerte de ser compañero en los dos cursos y me llena de orgullo haber sido elegido mejor compañero los dos últimos años, la verdad que es algo muy lindo y estoy muy contento por eso. Saben que en los últimos meses y en especial hoy y el viernes me hubiera encantado estar con ustedes, pero no me dejan viajar hasta después de la operación. Tampoco voy a poder ir al viaje y sé que hubo problemas estos últimos días con algunos compañeros que habían quedado afuera, pero me pone contento saber que se pudo solucionar y que todos van, así que espero que se diviertan mucho y no se preocupen que, cuando yo me recupere, hacemos un viaje para festejar. Los quiero mucho a todos y les deseo mucha suerte.

PD: se aceptan donaciones de pestañas porque, como saben, la quimio no se conformó con los pelos de la cabeza y me saco hasta las pestañas. El verano está por empezar, el sol está pegando fuerte en los ojos y yo tengo que pestañear como veinte veces por segundo para que no se me sequen. Enviar a calle Arenales 2893, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Muchas gracias"

FIRMA: Voldemort" (Joaquín Darquier)

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