POLÍTICA

Estrategias, heridas y un octubre muy lejano

Omar Gutiérrez deberá definir si acepta a Jorge Sapag como miembro activo de la política provincial.
martes, 15 de agosto de 2017 · 09:14

El pasado domingo, en la PASO neuquina, ganaron todos. La foto mostró a Cambiemos y al MPN en el lote de avanzada y al progresismo neuquino mucho más abajo de la tabla, disputándose el tercer puesto a cara de perro. Todos aparecieron sonrientes sabiendo que no había mucho más en juego que la cantidad de votos obtenidos.

Pero puertas adentro la lectura es diferente: si en octubre Cambiemos quiere sacar chapa de ganador va a tener que cerrar viejas rencillas que tienen su orígen en el mismísimo Palacio Municipal. Hace tiempo dejó de ser un secreto la "poca onda" que hay entre el ex Recrear, Marcelo Bermúdez y el actual intendente Horacio Quiroga. David Schlereth necesita cerrar filas y es consciente que tendrá un arduo trabajo por delante.

El MPN, si quiere mantener sus registros históricos, tiene muchas cuestiones por ordenar. La relación entre Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa es el gran dilema por resolver. Ambos se desconfían desde hace años y que en el último tiempo dudan hasta de los deseos de buenos augurios de cada uno. A la vez, el dueto gobernante tiene otro tema mucho mas delicado por definir: Jorge Sapag. La disyuntiva es si aceptan al ex gobernador como miembro activo de la política provincial o lo jubilan, tal cual lo desea el mismísimo Mauricio Macri. El presidente no sintoniza con Sapag y eso se lo hizo saber más de una vez a Gutiérrez.

Según dicen desde la residencia de Olivos, el MPN tendrá asegurada su continuidad en la calle Rioja en la medida en que el ex mandatario esté lejano y distante de las decisiones del gobierno. Los comentarios son diversos y corren como reguero de pólvora.

En la última campaña, la logística del partido gobernante no funcionó como se esperaba. "Chani tenía que ganar ahí nomás y así fue", apuntaba en la tarde del lunes un viejo conocedor de los "caprichos" del poder. 

El domingo por la noche el retumbar de los tambores del MPN tierra adentro se hicieron sentir en el seno de la junta de gobierno. El interior profundo rescató, una vez más, a la dirigencia capitalina de un papelón electoral. "En esta elección no funcionó ni el 50 por ciento de la logística política que tenemos", indicaba ayer un segunda línea del gabinete de Gutiérrez.

El ojo del amo hace tiempo que no está sobre el rebaño. Los últimos diez días de campaña, y el domingo inclusive, la mitad del gabinete de ministros hizo poco y nada. Los cruces de factura son moneda corriente y octubre está muy lejos. 

Por Alejandro López


 

Comentarios