Una causa judicial por violencia de género que se sigue en los Tribunales de Bariloche, tuvo un desenlace sorprendente -o al menos impensado- ya que la víctima perdonó a su pareja y expresó su voluntad de no seguir adelante con la acusación.
De todos modos las actuaciones siguen, ya que en su brutal ataque el violento le fracturó la mandíbula, lo que obviamente constituye una lesión grave.
Fuentes judiciales contaron que el caso se ventiló el viernes último, luego de que el juez de juicio, Marcelo Barrutia, suspendiera la audiencia de control de acusación y ordenara que la Oficina de Atención a la Víctima, entreviste a la mujer denunciante.
El magistrado tomó esta decisión tras la exposición que las partes realizaron en audiencia oral y pública. En representación del sujeto acusado, el defensor oficial Marcos Cicciarello dijo que la mujer no desea continuar con la causa, porque los problemas ya han sido “solucionados”.
Explicó que “conviven armoniosamente” y tienen dos hijos en común. La mujer corroboró los dichos del defensor, pero el fiscal Martín Govetto, titular de la Unidad de Género, señaló que debe analizarse más profundamente esta situación.
Argumentó que, atento a la gravedad de las lesiones que han sido acreditadas por el Cuerpo Médico Forense, deben garantizarse todos los recaudos, previo a tomar una resolución.
El juez hizo lugar a este planteo, ordenó suspender el plazo de prosecución de la causa por dos meses, y notificó a la mujer que deberá concurrir a las entrevistas propuestas.