Una joven denunció a su amigo por violación y robo. El acusado, un hombre de 31 años, fue detenido tras un operativo policial que lo dejó sin escapatoria y ahora enfrenta cargos por abuso sexual y hurto.
Lo que parecía una noche común en el barrio Belgrano de Regiba se convirtió en una pesadilla. La víctima, confiada, invitó a su amigo a su casa a tomar algo. Sin imaginarlo, estaba abriendo la puerta a un depredador. Tras quedarse dormida, despertó en un escenario aterrador: sin ropa interior y con la ausencia de objetos de valor como notebook, parlante, celular y billetera.
Pero la historia no termina allí. El análisis de las cámaras de seguridad fue clave para desenmascarar al sospechoso. Y lo más escalofriante ocurrió después: el violador regresó a la vivienda como si nada, aparentando desconocer lo sucedido. Ese gesto insólito, casi cínico, lo delató y permitió que la Policía lo detuviera de inmediato.
Conectando cada pieza del rompecabezas, un allanamiento en una casa de la calle Quilmes reveló la verdad: allí estaban varios de los objetos robados. La escena reforzó la hipótesis de un "viudo negro". un criminal que mezcla seducción, engaño y violencia para atrapar a sus víctimas en la intimidad de su propio hogar.
La joven, devastada, recibió asistencia médica y fue sometida a pericias en sus partes íntimas que serán determinantes en la causa. Su testimonio y las pruebas forenses se suman a un expediente que ya tiene nombre y apellido: un hombre de 31 años que, bajo la fachada de una noche de tragos, escondía un plan macabro.