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Jueves 26 de Febrero, Neuquén, Argentina
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Robó una caja registradora, lo detuvieron, la Justicia lo liberó y a los 20 minutos volvió al calabozo

El acusado había sido detenido por robar la caja registradora de una panadería en Cinco Saltos, quedó libre por decisión judicial y, apenas 20 minutos después, volvió a delinquir al sustraer una escalera de una vivienda. El caso reaviva la polémica por las liberaciones exprés y la reincidencia inmediata.

Jueves, 26 de febrero de 2026 a las 00:28
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El hombre de 35 años detenido por robar la caja registradora de una panadería en Cinco Saltos recuperó la libertad y a los 20 minutos robó una escalera y regresó al calabozo de la Comisaría 7°. La secuencia reaviva el debate por las liberaciones exprés de l justicia riinegrina.

La historia parece exagerada, pero ocurrió así, en tiempo real y con reloj en mano. Quedó en libertad por decisión judicial cerca de las 15. Y a las 15:20, según el llamado de una vecina, ya estaba otra vez en plena maniobra delictiva.

Todo había comenzado con el primer golpe. El hombre, de 35 años, fue captado por las cámaras del sistema 911 cuando merodeaba una panadería ubicada en la esquina de Blumetti y Aconcagua. Caminaba despacio, miraba hacia adentro, se sentaba en el cordón cuneta como si esperara a alguien. Sin embargo, no esperaba nada: estaba estudiando el movimiento.

Después, la secuencia fue directa. Trepó las rejas, ingresó al local y a los pocos segundos volvió a salir con la caja registradora apretada contra el pecho. Las cámaras no parpadearon. Desde el centro de monitoreo siguieron cada paso y alertaron a la Comisaría 7° de Cinco Saltos. Minutos más tarde, la caja apareció tirada junto al canal de riego y el sospechoso fue interceptado en calle Paraná. Quedó detenido y acusado por el robo.

Sin embargo, la historia no terminó ahí. Ayer, la Justicia ordenó su liberación a las 15. No habían pasado ni veinte minutos desde que recuperó la libertad cuando ingresó un nuevo llamado al 911. Una vecina advertía sobre un hombre en actitud sospechosa que salía de una vivienda con una escalera al hombro.

Entonces, los efectivos volvieron a patrullar la zona. Lo ubicaron rápidamente. Esta vez no corrió ni ofreció resistencia. Según fuentes policiales, reconoció el hecho y acompañó a los uniformados hasta el lugar donde había escondido la escalera, que había sustraído tras saltar un cerco de alambre del patio de una casa.

Así, en apenas 20 minutos, el mismo hombre pasó de estar libre por decisión judicial a quedar nuevamente esposado por otro robo

El caso volvió a poner bajo la lupa el criterio de las liberaciones inmediatas. Ahora será nuevamente la Justicia la que deberá definir qué medida adopta frente a un acusado que, apenas recuperó la libertad, volvió a delinquir como si nada hubiera pasado.

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