Un juzgado rionegrino condenó a la cadena de supermercados Changomas a indemnizar a un cliente que fue maltratado por un policía, en un confuso episodio ocurrido en Cipolletti.
Fuentes judiciales dijeron que el cliente fue abordado por el policía en el interior del supermercado y que, una vez afuera, lo esposó y lo detuvo. El suboficial, que velaba por la seguridad del comercio, dijo que el hombre tenía prohibido el ingreso, por haber robado antes (cosa que para la Justicia no se comprobó).
El hecho es que el hombre pasó toda una noche en la Comisaría 24 y le iniciaron una causa por su presunta contravención, en el Juzgado de Paz de esa localidad. Indignado, inició una demanda civil en la que expuso que el trato al que fue sometido delante de su hija pequeña -y otros familiares- fue humillante. Ahora, un juzgado de primera instancia ordenó que lo indemnicen con el pago de 83.070 pesos.
No obstante, la condena aún no está firme, porque existe la posibilidad de que sea apelada.
Por lo pronto, las mismas fuentes aseguraron que ni el policía ni el gerente del comercio se presentaron a declarar, ni respondieron los oficios en los que se requerían informes sobre la supuesta contravención que le endilgaban al cliente. Tampoco aportaron pruebas en relación al supuesto hurto al que se refirió el uniformado para sacarlo del local y luego detenerlo.
“Cualquier procedimiento que tenga que realizarse deberá ejercerse con razonabilidad, cuidado y respeto, sin fines discriminatorios, peyorativos ni abusivos”, dice el fallo del Juzgado Civil N 3 de Cipolletti. Y agrega que “si en este caso el dependiente sospechaba un hurto, debía de todos modos proceder con prudencia y decoro, respetando la presunción de inocencia, el honor y los sentimientos del cliente”.
Se estableció, como se dijo, que el propietario del supermercado debe responder por los daños ocasionados por las tareas de seguridad, aun cuando el servicio estuviera tercerizado, en este caso a través de adicionales por medio de la Policía de Río Negro.