EN CHUBUT

¡Padre e hijo están armando su propio avión!

Madera por madera, hace casi dos años que le dan forma a un sueño: volar juntos por los campos de Dolavon. ¡Mirá el video con la entrevista!
miércoles, 24 de julio de 2019 · 13:13

El viejo galpón de los Kitajgrodzki en las chacras de Dolavon ya no tiene tractores ni máquinas para el campo: ahora va tomando forma el esqueleto de madera de un avión Pietenpol Air Camper de 1928. Hace casi dos años, padre e hijo analizan hasta el detalle los planos de la aeronave para luego darle forma en pequeñas maderas de lenga, que luego serán revestidas en tela y propulsados por un motor Ford A.

Leandro Kitajgrodzki asegura que “hace dos años no tenía pensado que iba a construir un avión o que me iba a recibir de piloto. Todo empezó cuando mi padre (Roberto) me dijo que su sueño era armar un avión y salir a volar”. En comunicación desde el valle inferior del Río Chubut con el programa “Viaje al puerto de la noche” por AM 550, señaló que “lo apurado no sirve, nos tomamos nuestro tiempo. Empezamos con unos planos que nos facilitó Mervin Evans, en Trevelin, conseguimos la madera y de a poco la fuimos moldeando, pegando y armando toda la estructura”.

Estos descendientes de polacos que se asentaron en la zona de Dolavon se destacan por varias características para llevar a cabo el desafío: paciencia, cuidado y habilidad. Trajeron tablones de lenga desde Trevelin que luego aserraron hasta dejar maderitas de medio centímetro de alto por un centímetro y medio de ancho. “Hicimos un molde para hacer las costillas combadas que forman la estructura de las alas, las fuimos pegando de a una por cada día. La pegábamos, la dejábamos prensada y al otro día poníamos otra y así hasta llegar a las 30 o 32 costillas que tiene toda la extensión del ala”, de casi nueve metros de largo.

En el caso del tren de aterrizaje, “son ruedas de moto, rodado 19, aunque con una maza más grande y reforzada que la hizo mi padre, siempre de acuerdo con los planos”, explicó Leandro.

También prevén la propulsión del avión: “a mí me gusta que sea lo más original posible, asique le vamos a poner un motor de Ford A”. Un vez terminada la estructura, recibirán en el galón de Dolavon la visita de los organismos que regulan la actividad aeronáutica en la Argentina y otorgan los permisos de vuelo. Obtenido este aval, comenzarán a colocarle la tela y ultimar los preparativos para volar.

Aquí la entrevista completa: 

 

50%
Satisfacción
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Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

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