COMODORO RIVADAVIA

¿Justicia por mano propia?: el viento tumbó un molino

Las intensas ráfagas que se han registrado en las últimas 48 horas en la costa atlántica del Chubut terminaron con la estructura para generar energía.
martes, 11 de agosto de 2020 · 16:28

La Patagonia Argentina tiene sus terquedades y su naturaleza difícil de domar. Puede ser el intenso frío que entierra animales, casas y rutas bajo el hielo; o el enojo de un volcán que avisa su presencia con movimientos que sacuden el escenario; o un río engordado por el deshielo que arrastra todo a su paso. Pero si hay un “animal” imposible de domar es el viento de nuestra Patagonia.

Se han construido defensas, plantado árboles, levantado edificios, pavimentado rutas y sin embargo, cuando quiere, el viento despeina y levanta todo por los aires como si el enojo por la usurpación de su territorio mereciera su castigo.

En los últimos años, la ciencia de la generación de energía “limpia” ideó una forma de utilizar el viento como fuerza de trabajo: construyó en territorios patagónicos escuadrillas de molinos de generación de energía que se abalanzan sobre el desierto en una fila de dedos blancos con inmensas aspas en su cabeza.

Hasta ahora, el viento había permitido que se lo ordeñara –especialmente en las temporadas de primavera- para almacenar baterías con su fuerza bruta. Pero, en las últimas 48 horas se ofuscó sobre la costa del Chubut y tras una breve pelea tumbó uno de los molinos que integra uno de los parques eólicos más imponentes de América del Sur, ubicado en cercanías de Comodoro Rivadavia.

La víctima fue identificada como integrante del Parque Eólico Manantiales Behr, ubicado a pocos kilómetros de la ciudad chubutense, a 650 metros sobre el nivel del mar, en un predio de dos mil hectáreas pertenecientes a la empresa YPF Luz.

Las primeras versiones hablaban de un ajuste de cuentas a nombre de un tal Don Quijote de la Mancha, aunque fueron desmentidas como una ráfaga. 

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