En distintos puntos del país se registró un aumento visible de libélulas en áreas urbanas y rurales. Según entomólogos consultados, la presencia de estos insectos está vinculada a ciclos naturales y al régimen de lluvias de las últimas semanas.
Las libélulas son insectos muy antiguos, depredadores de mosquitos y moscas, e inofensivos para las personas. Su aparición no representa un problema sanitario y, por el contrario, evidencia buena calidad ambiental.
Por qué se ven más libélulas
Las libélulas atraviesan gran parte de su vida en estado larvario bajo el agua. El aumento de precipitaciones genera espejos de agua temporarios que favorecen su desarrollo. Cuando completan su metamorfosis, emergen de forma masiva.
Investigadores indican que, ante cambios de presión y la llegada de lluvias, estos insectos suelen buscar refugio momentáneo en zonas cercanas a viviendas o parques. Por eso, su presencia puede incrementar horas o días antes de una tormenta.
Rol ecológico y beneficios
Las libélulas son depredadoras naturales de moscas y mosquitos, lo que contribuye al control de plagas sin intervención humana. Además, sus larvas actúan como bioindicadores: su presencia suele asociarse a aguas en buen estado.