El miércoles por la tarde, un dramático incidente en la Ruta 40, a la altura de Puerto Manzano, estuvo a punto de terminar en tragedia, pero afortunadamente, el rápido accionar de una enfermera evitó lo peor. Blanca Lucila y Amadeo Rodríguez, turistas de Bahía Blanca, vivieron momentos de desesperación cuando su bebé de pocos meses, Enzo, se atragantó mientras estaban de viaje.
El pequeño no podía respirar, y sus padres, en un intento por salvarlo, pidieron ayuda a los automovilistas que pasaban por el lugar, pero sin éxito. Fue entonces cuando María Victoria Muñoz, una auxiliar de enfermería de Villa La Angostura, se percató de la situación y detuvo su vehículo para ofrecer ayuda de inmediato.
Al identificarse como personal de salud, María Victoria mostró su carnet habilitante y, con calma y profesionalismo, asumió el control de la situación. Sin dudarlo, comenzó a realizar las maniobras de primeros auxilios indicadas para casos de obstrucción de las vías respiratorias en lactantes, confiada en sus conocimientos y experiencia.
Gracias a su intervención rápida y certera, las vías respiratorias del bebé fueron desobstruidas y el niño comenzó a respirar nuevamente. El ambiente de angustia que se había apoderado de la familia y de los testigos se transformó en alivio y gratitud por la vida salvada.
Los padres de Enzo, profundamente agradecidos, destacaron la labor de la enfermera en diálogo con La Angostura Digital y reconocieron que su intervención fue clave para evitar lo peor. "Estamos eternamente agradecidos, su rápida intervención hizo que todo quedara en un mal momento", expresaron.