Un restaurante del centro de Bariloche fue escenario de un momento de extrema tensión que, por fortuna, tuvo un desenlace positivo. La situación sucedió mientras una mujer almorzaba, cuando de un momento a otro comenzó a ahogarse, a perder fuerzas y a mostrar signos claros de que no podía respirar con normalidad.
Entre los clientes se encontraba un bombero voluntario, que al advertir esas dificultades actuó sin dudar. Se acercó, tomó el control y aplicó la maniobra de Heimlich. En pocos segundos logró desobstruir las vías respiratorias de la mujer y estabilizarla.
La escena fue presenciada por una clienta llamada Ayelén Hassler, quien luego decidió contar lo ocurrido para destacar la importancia de saber cómo actuar ante una emergencia. “La rápida, eficiente y calma utilización de la maniobra de Heimlich a una señora que estaba almorzando creo que salvó su vida”, escribió.
Hassler también relató que, cuando ingresó al local, vio a un hombre sosteniendo a la mujer, que ya no podía mantenerse en pie. “Se le aflojaban las piernas”, contó. En ese contexto, el personal del restaurante asistió y el joven bombero voluntario logró completar la intervención con éxito.
El episodio cerró con un reconocimiento público. “Felicitaciones de nuevo además a los responsables del local”, expresó la vecina, y remarcó el valor de que tanto trabajadores como ciudadanos estén preparados para responder en situaciones críticas.