Luego de las protestas de vecinos, el Concejo Deliberante de Plottier aprobó este jueves una ordenanza que suspende el sistema de fotomultas implementado por el municipio. La iniciativa fue votada por unanimidad y establece frenar momentáneamente el funcionamiento del sistema de control vial mientras el Ejecutivo municipal brinda información detallada sobre su implementación.
La decisión llegó horas después de que vecinos autoconvocados se manifestaran frente al edificio legislativo para expresar su rechazo al mecanismo que comenzó a funcionar a fines del año pasado y que en las últimas semanas generó un fuerte malestar en la ciudad.
El proyecto había sido presentado originalmente como un pedido de informes para conocer cómo se había implementado el sistema. Sin embargo, tras el debate en comisión, los concejales resolvieron avanzar con una ordenanza que disponga directamente la suspensión de las fotomultas.
La propuesta fue impulsada por ediles de distintos bloques políticos, entre ellos Pablo Scialabba, y terminó recibiendo el respaldo de todo el cuerpo legislativo.
Uno de los puntos centrales del debate fue que el sistema se puso en marcha sin que el Concejo Deliberante hubiera tratado previamente una ordenanza específica para su implementación.
Qué establece la ordenanza
La norma aprobada dispone la suspensión del sistema de fotomultas y de todos los actos administrativos vinculados a su aplicación.
Además, exige al Ejecutivo municipal que en un plazo de cinco días hábiles brinde información sobre distintos aspectos del mecanismo, entre ellos la empresa contratada para operar el sistema, el proceso de selección utilizado, el instrumento legal que respaldó su implementación, el procedimiento de notificación de las infracciones y el destino de los fondos recaudados.
También se solicitó conocer qué porcentaje de la recaudación corresponde al municipio y cuál a la firma privada que presta el servicio.
Multas de hasta $400.000 y falta de notificaciones
El sistema de fotomultas comenzó a funcionar en noviembre del año pasado con cámaras instaladas en distintas esquinas de la ciudad para detectar infracciones como el cruce de semáforos en rojo o la invasión de la senda peatonal.
Sin embargo, la polémica se intensificó cuando comenzaron a llegar las primeras notificaciones en enero. Muchos automovilistas denunciaron que las multas aparecieron sin haber recibido previamente la notificación formal, lo que les impedía acceder al beneficio del pago voluntario con descuento. Además, algunos valores de las sanciones superaban los $400.000, lo que incrementó el malestar y motivó los reclamos de vecinos.
Un conflicto que escaló hasta el Concejo
Las críticas al sistema fueron creciendo en redes sociales y grupos de WhatsApp hasta que finalmente se trasladaron al ámbito institucional. Este jueves, durante la sesión, incluso un vecino tomó la palabra ante los concejales para relatar su experiencia con el sistema y cuestionar su funcionamiento.
Varios ediles coincidieron en que el problema no es la herramienta en sí, sino la forma en que fue implementada.