La agenda del fútbol argentino se trasladó por un rato desde las canchas a los tribunales. Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, se presentó este jueves en los tribunales del fuero Penal Económico, ubicados en la Avenida de los Inmigrantes 1950, donde fue citado a declarar en el marco de la causa que investiga presuntas irregularidades impositivas dentro de la entidad.
El dirigente llegó cerca de las 11 de la mañana y lo hizo rodeado de cámaras, fotógrafos y cronistas que aguardaban su ingreso. En medio del tumulto saludó con un breve “buenos días” y pidió calma a los periodistas antes de ingresar al edificio judicial donde lo esperaba el juez Diego Amarante.
La indagatoria forma parte de una investigación impulsada por el organismo recaudador ARCA que apunta a una presunta apropiación indebida de tributos y aportes de la seguridad social por más de 19.000 millones de pesos entre 2024 y 2025. Según la acusación, esos montos habrían sido retenidos pero no depositados en tiempo y forma ante el fisco.
Tapia declaró en dos instancias: primero en representación de la AFA como persona jurídica y luego en carácter personal. Tras permanecer cerca de dos horas dentro del edificio judicial, el dirigente salió nuevamente al encuentro de la prensa que aguardaba en la puerta.
Fiel a su estilo, evitó dar detalles sobre lo ocurrido en la audiencia y se limitó a dejar una frase corta pero contundente: “Cumplimos con lo que quería el juez”.
La causa también involucra a otros integrantes de la conducción de la AFA, entre ellos el tesorero Pablo Toviggino, y ahora el magistrado deberá analizar los descargos para definir los próximos pasos del expediente.
Pero antes de retirarse, Tapia también dejó una frase que volvió a llevar la conversación al terreno futbolero. Consultado por la organización de la Finalissima entre la Selección Argentina de fútbol y la Selección de fútbol de España, el dirigente dejó clara su postura.
“España quiere que se juegue allá, pero yo quiero que se juegue en el Monumental”, aseguró, dejando abierta una nueva discusión sobre la sede del esperado cruce entre los campeones de América y Europa.
Mientras la pelota sigue rodando en el país, en paralelo se juega otro partido: el judicial, donde el futuro de la causa que involucra a la conducción del fútbol argentino todavía está en pleno desarrollo.