Neuquén transita el verano 2026 con una postal cada vez más amplia sobre la costa del río. El Paseo Costero ya llega a los 34 kilómetros de extensión y continúa creciendo con nuevos sectores incorporados y frentes de obra activos en distintos puntos del recorrido.
En los últimos meses se habilitaron tramos que hoy forman parte de la rutina de quienes caminan, corren o andan en bicicleta a la vera del río. El corredor se afianza así como uno de los espacios abiertos más utilizados tanto por residentes como por visitantes.
Nuevos sectores que ya están en uso
Uno de los avances recientes fue la habilitación de un nuevo tramo de tres kilómetros a la altura del Club Independiente. Allí recuperaron un área que presentaba deterioro y le dieron continuidad al frente ribereño.
En ese sector ejecutaron obras de defensa costera, una calle pública de aproximadamente 1.300 metros, bicisenda, senda peatonal e iluminación. El resultado es un corredor accesible que conecta barrios y amplía las opciones para actividades al aire libre.
También se realizaron intervenciones para ordenar y facilitar el acceso al río en zonas de alta concurrencia. En el balneario de Valentina, por ejemplo, se sumaron pavimento, accesos vehiculares y nuevos espacios de estacionamiento, lo que permitió mejorar la circulación y el uso del área durante la temporada estival.
Obras clave en un tramo estratégico
En paralelo, avanza una intervención de gran escala sobre el río Neuquén, en el tramo comprendido entre las calles Chocón y Aguado. Es un sector del frente ribereño que históricamente tuvo poco uso y que ahora atraviesa un proceso de transformación.
El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, explicó que “el desarrollo del Paseo Costero implica algo muy importante, que es la defensa costera de la ciudad".
Sobre el sector en obra, detalló:
“Estamos desarrollando casi 3.000 metros lineales de Paseo Costero y, por lo tanto, se generan también 3.000 metros lineales de defensa costera con enrocado y terraplén”, precisó.
El funcionario señaló que esta intervención cumple una función central para la protección urbana: “nos permite proteger a Neuquén de las distintas cotas que tiene el río a lo largo del año, porque en algunos sectores se generaba ingreso de agua cuando el caudal era alto”.
En cuanto al avance, destacó:
“Estamos con un avance muy importante en todo lo que es el terraplén y el enrocado, que permiten desarrollar la defensa, y ya estamos a nivel de empezar a construir la base y la subbase”, dijo el funcionario.
Infraestructura para el uso cotidiano
Mientras se ejecutan las tareas estructurales, también se desarrollan las obras vinculadas al uso recreativo del sector. Nicola indicó que “en paralelo se avanza con todo lo que es la bicisenda y la vereda, como en el resto del Paseo Costero”, y adelantó que en algunos puntos “en pocas semanas van a empezar a materializarse el cordón cuneta y la calle pavimentada”.
Estas intervenciones buscan integrar de manera progresiva cada nuevo tramo al circuito ya consolidado, manteniendo criterios similares de accesibilidad, circulación y equipamiento urbano.
Un corredor que conecta la ciudad con sus ríos
El crecimiento del Paseo Costero se articula con otros espacios ribereños que fueron incorporados y puestos en valor en los últimos años, como Parque Norte, Obrero Argentino y la Península Hiroki. En este último sector se inauguraron recientemente el acceso pavimentado y un estacionamiento con capacidad para 100 vehículos, facilitando su integración al entramado urbano.
Con 34 kilómetros ya consolidados y nuevas etapas en ejecución, el Paseo Costero se proyecta como una red continua de espacios públicos sobre la ribera, que amplía las alternativas para el esparcimiento, promueve el uso cotidiano del entorno natural y refuerza la relación de la ciudad con sus ríos durante todo el año.