En las aguas protegidas de Punta Bermeja, donde la pesca de tiburones está prohibida desde hace más de una década, un permiso excepcional abrió la puerta a un operativo científico inédito. Con protocolos estrictos y bajo la autorización de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, el equipo de Wildlife Conservation Society en Argentina (WCS – Conservar Tiburones) puso en marcha un estudio que busca responder una pregunta clave: ¿qué impacto tiene la pesca deportiva sobre los tiburones costeros y cómo fortalecer su conservación?
Desde la Secretaría de Ambiente remarcaron que la actividad no tiene nada de recreativa. Es pesca científica controlada, con protocolos estrictos: uso obligatorio de anzuelos circulares, jornadas limitadas y devolución inmediata de los ejemplares al mar. Los pescadores autorizados reciben capacitación específica, realizan marcado científico y registran datos que luego se incorporan al expediente.
La Resolución Nº 999/2015 continúa prohibiendo la pesca de tiburones, rayas y quimeras dentro de Punta Bermeja. El permiso especial alcanza únicamente a investigadores y pescadores expresamente autorizados en el marco del proyecto, que tendrá vigencia hasta abril de 2026. Todo está sujeto a informes técnicos, controles y condicionantes establecidos por la autoridad ambiental.
El trabajo no se limita a un solo punto. También se desarrolla en las Áreas Naturales Protegidas Pozo Salado–Caleta de los Loros, Bahía San Antonio y Puerto Lobos, como parte de una estrategia provincial que combina investigación, señalización y concientización pública. El objetivo es claro: proteger especies vulnerables y comprender el impacto de las actividades humanas sobre el ecosistema marino.
El proyecto busca generar información biológica y estadística que permita evaluar el estado de las poblaciones y revisar la normativa vigente con evidencia científica. En palabras de los investigadores, se trata de un paso decisivo para diseñar mejores herramientas de protección y garantizar que los tiburones costeros sigan siendo parte del patrimonio natural de Río Negro.