En un acto de protesta que no pasó desapercibido, Nancy Pazos se encadenó y amordazó frente al Congreso de la Nación durante una marcha en rechazo a la reforma laboral. La imagen de la periodista con cadenas en el cuello y zapatos de taco circuló rápidamente y provocó un intenso debate en el ámbito mediático y en redes sociales.
La modalidad de la protesta de Pazos fue interpretada por varios sectores como una puesta en escena destinada a llamar la atención, lo que generó críticas y cuestionamientos sobre la seriedad del reclamo. En un programa de televisión, se calificó esta acción como un “acting” y se señaló que podría responder a la búsqueda de minutos de cámara, lo que, a juicio de algunos, restó importancia a un tema sensible como la legislación laboral.
El debate también incluyó la discusión sobre el uso de términos como “modernización laboral”, que suelen despertar reacciones encontradas entre comunicadores y activistas. En este contexto, la acción de Pazos no solo se vio como una protesta política, sino que también impactó en su imagen profesional.
Las protestas y su situación laboral actual
Actualmente, Nancy Pazos enfrenta incertidumbre respecto a su continuidad en Telefe. No ha firmado la renovación de su contrato para seguir en el programa de Georgina Barbarossa, cuyo equipo podría verse afectado por negociaciones económicas y diferencias sobre la cantidad de días que Pazos debería estar presente en el panel.
Mientras se resuelve su situación laboral, Pazos confirmó que viajará a Nueva York acompañada de uno de sus hijos, por lo que no se esperan novedades inmediatas sobre su futuro en la televisión abierta. Además, trascendió que Moria Casán la contactó para realizar un mano a mano televisivo, propuesta que la periodista rechazó para no comprometer su vínculo actual con Telefe.
La tensión entre las figuras del medio podría intensificarse, ya que la posible salida de Pazos del programa de Barbarossa abriría la puerta a nuevas competencias y cambios en la grilla de la televisión argentina.