El video que cambió todo
Cuando se difundieron las imágenes completas del arresto, el mundo vio sin filtros lo que hasta entonces muchos negaban. La escena, grabada por testigos, mostró la asfixia prolongada y la pasividad de quienes debían proteger. No hubo montaje posible: la evidencia fue directa, brutal, imposible de ignorar.
Un nombre que se volvió bandera
George Floyd no era una figura pública. Era un ciudadano común. Y justamente por eso su muerte desató una reacción inédita. Millones salieron a las calles en Estados Unidos y en decenas de países bajo una consigna simple y poderosa: Black Lives Matter. El reclamo trascendió fronteras, idiomas y culturas.
Justicia, condena y preguntas abiertas
El juicio que siguió terminó con la condena del ex policía Derek Chauvin, un hecho histórico en un país donde las causas por violencia policial suelen quedar impunes. Sin embargo, el fallo no cerró el debate: ¿cuánto cambió realmente el sistema?, ¿cuántos nombres más hicieron falta para llegar hasta acá?
El eco que todavía resuena
Años después, el crimen de George Floyd sigue siendo citado como un punto de quiebre. Reformas, discusiones incómodas, marchas, retrocesos y avances conviven en una sociedad que aún busca respuestas. Lo que quedó claro es que ese video obligó al mundo a mirar de frente una realidad que muchos preferían no ver.