Esta madrugada, Quemil Yambay, una de las figuras más emblemáticas del folclore paraguayo, falleció a los 87 años tras una prolongada lucha contra problemas de salud que se extendieron por más de una década. Su talento para el sapukái y su habilidad para imitar sonidos de animales lo convirtieron en un referente dentro y fuera de Paraguay.
Nacido el 10 de marzo de 1938 en Tupa'ora, Caraguatay, Yambay desarrolló desde muy joven una fuerte pasión por la música. Autodidacta en la guitarra, se destacó por su particular capacidad para reproducir sonidos naturales, lo que le otorgó un lugar único en el género purahéi jahe’o, típico del país.
En 1960 formó un dúo con Pablo Barrios, pero fue al año siguiente cuando fundó "Los Alfonsinos", agrupación que consolidó su carrera y lo posicionó como uno de los máximos exponentes del folclore paraguayo. Entre sus canciones más reconocidas están "Mokõi Guyra’i", "Areko cuatro kuña" y "Alfonso Tranquera".
Los avatares de la vida que tuvo que sortear
A pesar de perder la vista a los 43 años debido a una operación mal realizada, nunca abandonó su vocación artística. Su incansable trayectoria fue reconocida con importantes distinciones, entre ellas el Premio Nacional de Música en 2013 y el título de Tesoro Humano Vivo otorgado por la Unesco en 2007, junto al guitarrista Efrén Kamba'i Echeverría. En 2015 recibió la Orden Nacional al Mérito Comuneros.
Los últimos años de Yambay estuvieron marcados por complicaciones de salud, principalmente por múltiples accidentes cerebrovasculares que deterioraron su condición y lo mantuvieron postrado desde 2021 bajo el cuidado de su familia. Su hija, Hilda Yambay, confirmó su fallecimiento este miércoles, generando conmoción en Paraguay.
“Lastimosamente el tesoro ha perdido su brillo definitivamente. ¡Ahora descansa en paz! ¡Gracias a todos!” expresaron sus seres queridos en un mensaje difundido a través de Facebook.
Fiel a su espíritu, Quemil pidió que su velatorio estuviera acompañado de música. La ceremonia se llevará a cabo en Fernando de la Mora, en un domicilio ubicado en la calle Guarania 1851, Rincón de los Músicos Santa Cecilia, desde las 8:30 de la mañana.
Su último concierto, "El Último Sapukái", tuvo lugar en 2017 en el Estadio Bicentenario de Ypacaraí. Aunque anunció que ese sería un descanso, la pandemia y sus problemas de salud impidieron su regreso a los escenarios, cerrando una carrera de más de 50 años que marcó profundamente la cultura musical de Paraguay.