El casamiento de Oscar Ruggeri y su hija fue mucho más que una fiesta soñada. En la unión de Cande Ruggeri con Nicolás Maccari, el histórico defensor sorprendió al dejar de lado su perfil combativo para mostrarse profundamente conmovido. La celebración tuvo lugar en un entorno íntimo y elegante en Nordelta, rodeada de afectos y figuras del espectáculo.
Entre los invitados estuvieron Stephanie Demner, Guido Pella, Sofía Jujuy Jiménez y Lizardo Ponce, quienes fueron testigos del instante más emotivo de la noche. La boda avanzaba entre brindis, risas y abrazos hasta que el ex futbolista tomó el micrófono y cambió por completo el clima.
Fiel a su personalidad frontal, Oscar Ruggeri comenzó con humor para distender a los presentes. “Estoy contento de verdad, se llevaron a esta intensa de casa”, lanzó entre sonrisas, desatando carcajadas generales. Sin embargo, tras esa broma inicial, el tono de su discurso dio un giro inesperado.
Con la voz quebrada y visiblemente emocionado, el campeón del mundo miró a Cande Ruggeri y a Nicolás Maccari y compartió su deseo más profundo. “Quiero que sean felices, que la pasen bien, que disfruten como disfrutamos nosotros después de tantos años”, expresó, haciendo alusión a su propia historia matrimonial y al valor de construir un amor duradero.
Las lágrimas no tardaron en aparecer. Acostumbrado a mostrarse firme en cada debate televisivo, esta vez Oscar Ruggeri dejó al descubierto su vulnerabilidad. El gesto conmovió a todos y provocó que la novia se levantara de su asiento para fundirse en un abrazo con su padre, junto a su flamante esposo.
El momento fue uno de los más comentados de la velada. Los invitados no ocultaron su emoción ante la escena que retrataba el orgullo y la sensibilidad de un padre entregando a su hija en una nueva etapa de su vida.
Así, el casamiento de Cande Ruggeri y Nicolás Maccari no solo celebró el amor de la pareja, sino que también mostró el costado más humano de Oscar Ruggeri, recordando que incluso los campeones del mundo pueden emocionarse hasta las lágrimas.