Las primeras redes 6G comenzarán a funcionar en 2030, aunque su desarrollo aún está en proceso. Inicialmente se esperaba que este estándar de conectividad móvil estuviera definido para 2028, pero ahora se prevé que su alcance y funcionamiento técnico se concreten recién en 2029.
En regiones como América Latina, la implementación de 5G todavía está en expansión. Daniel Zhou, presidente de Huawei Latinoamérica, señala que "para 2028 las conexiones 5G serán mayoría", mientras que actualmente predomina el 4G en el continente.
El auge de la inteligencia artificial generativa desde finales de 2022 ha obligado a replantear el papel del 6G, qué funciones incorporará y cómo acelerar la adopción del 5G para facilitar la transición hacia el 6G. En este contexto, el 5G-Advanced (5G-A) funciona como un puente hacia esta nueva etapa tecnológica.
La IA y las tareas para mejorar plataformas digitales
La inteligencia artificial agéntica, capaz de realizar tareas y peticiones de forma autónoma fuera de su plataforma original, ya está presente en sectores como el comercio electrónico, vehículos autónomos, industrias automatizadas y dispositivos personales, revolucionando la forma en que interactuamos con el entorno digital.
Para que la internet agéntica prospere, se requiere un 5G avanzado que ofrezca una latencia extremadamente baja y una gran capacidad para conectar múltiples dispositivos simultáneamente. Huawei ha presentado el protocolo abierto A2A-T (Agente a Agente para Telecomunicaciones), diseñado para gestionar la comunicación entre agentes de IA y servicios externos.
Con más de 11.000 patentes de 5G, Huawei se posiciona como líder mundial en esta tecnología, superando a Qualcomm, Ericsson y Nokia. El protocolo A2A-T busca estandarizar la interacción entre agentes de inteligencia artificial, facilitando su colaboración segura y eficiente, y reduciendo los ciclos de integración de sistemas de meses a días al eliminar barreras entre proveedores.
Además, la empresa presentó una plataforma de servicio de computación inteligente que permite construir infraestructuras "listas para la IA" con 1024 nodos en apenas 15 días. Esta iniciativa sigue la estrategia de Nvidia de instalar nodos de IA en todas las futuras torres 6G. Huawei ya ha entregado más de 130 centros de datos de IA (AIDC) a nivel global.
Sin embargo, el desarrollo del 6G enfrenta importantes desafíos geopolíticos. La guerra comercial entre Estados Unidos y China, que en 2019 llevó a Huawei a ser incluida en la lista negra del gobierno estadounidense, limita su acceso a tecnologías desarrolladas en ese país, complicando su avance tecnológico.
En el Congreso Mundial de Móviles (MWC) 2026, países occidentales como Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Australia, Suecia y Finlandia presentaron los "Principios de Seguridad y Resiliencia 6G", un marco para definir estándares de ciberseguridad y controles en la cadena de suministro antes de la definición final del 6G. Entre sus prioridades están la implementación de criptografía resistente a la computación cuántica y el diseño de redes con seguridad intrínseca.
Por su parte, el gobierno estadounidense lanzó en la feria su plan Ocudu, que propone que todo el software detrás de 5G y 6G sea de código abierto. Esta iniciativa apunta principalmente a los gigantes de telecomunicaciones, quienes actualmente controlan la evolución tecnológica, y podría alterar un ecosistema que desde sus inicios ha sido multilateral y global.
En este contexto, Daniel Zhou reflexionó en una charla con periodistas: “Las telecomunicaciones son un gran ejemplo de cooperación mundial. Tenemos que evitar un mundo fracturado y buscar el diálogo, porque resulta beneficioso para todos”.