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¿Se puede zafar de las sandalias de goma con agujeritos?

La revista Time consideró a las Crocs como uno de los 50 peores inventos del mundo. Y sin embargo conquistaron el mundo. Enteráte porqué y cómo zafar de ellas en la Patagonia.
miércoles, 05 de diciembre de 2018 · 08:33

Por María Elena Baggio, periodista de moda

 

Un paneo general y de diez personas siete las llevan puestas. No importa la estación, ni la hora, ni el lugar. Invadieron todos los espacios y se hicieron un lugar permanente en el ropero de seres de toda edad. Son ampliamente usadas en el mundo, y lógicamente nuestras calles no son la excepción. Se trata de ese calzado de goma con agujeritos que conquistó amantes y detractores casi con la misma intensidad. ¿Vos de qué lado estás?

 

Crocs Balenciaga. Croc de Autor.

 

Las Crocs nacieron en 2002 inspiradas en los suecos ortopédicos que utilizan los profesionales de la salud. Fueron pensadas para usar en lugares donde se practican deportes acuáticos y se requiere calzado antideslizante, de ahí que llevan agujeros en la capellada, para dejar escurrir el agua; una tira en el talón, para que no se salga del pie, y están hechas de un material de resina patentado por la marca que es antimicrobiano y súper confortable.

 

Lejos de desaparecer. Ahora se suben a la pasarela. Desfile de Cristopher Kane.

 

La estética de lo antiestético

Su diseño simple, cómodo y la variedad de colores con la que se lanzaron al mercado hicieron que rápidamente muchos se rindieran a sus pies. Claro que esta ola no todos quieren surfearla. Algunos directamente las odian, tanto que existe en la web un blog llamado “IHateCrocs.com” (Odio las crocs), y en 2010 la revista norteamericana Time las consideró como uno de los 50 peores inventos del mundo. Las acusan de ser toscas, poco sofisticadas y de ser el invento más feo de la industria de la moda. Inclusive, un estudio de la Asociación Argentina de Traumatología advirtió que su uso prolongado puede derivar en juanetes, tendinopatías y mala postura.


 

Un viaje de ida

Lo cierto es que su uso se volvió popular no sólo en el mundo sino también en nuestras costas y todo aquel que las prueba difícilmente las abandona. Es un viaje de ida. Dicen los usuarios predilectos que son ideales para usar en contacto con el agua porque  se secan rápido, no resbalan, son suaves, livianísimas, resistentes y perfectas para usar en el río, donde de lo contrario pisar las piedras descalzos nos haría ver las estrellas. De hecho, una breve encuesta en el círculo de seguidores de quien les escribe así lo confirma: el 65% las elige como la primera opción más cómoda para usar en el río, el 64% las recomienda y el 63% las usa desde que salieron a la venta.

No desesperen, hay otras opciones. Como este modelo de la marca Birkenstock.


El cuento de la croquicienta

Ahora bien, ¿qué le sucede a ese segmento al que las chancletas para chapotear les parecen feas? El 52% dijo no encontrar fácilmente otras opciones igual de cómodas. Las ojotas se salen fácilmente y se las lleva la corriente, las sandalias de tira ancha sobre el empeine son dificultosas para caminar sumergidos  y las que se ajustan con abrojo hay que ponerlas y sacarlas para no quedar bronceados cual mapa. En definitiva, el cuento de la croquicienta, se renueva cada verano.

 

Otra buena opción. Sandalias Birkenstock.

Pares salvadores 

Pero no desesperes, si querés dar vuelta la página todavía hay algunos pares salvadores. En nuestro centro comercial vas a encontrar por ejemplo las sandalias de estilo franciscanas de goma en una amplia gama de colores, son unisex, perfectas para caminar por la orilla y mojarlas a gusto;  además de fáciles de poner y sacar con un solo movimiento de tobillo. También están los escarpines de goma moldeada microperforada y los de neoprene con base de goma para mayor agarre al piso, que sin dudas permiten mayor libertad de movimiento en el agua. Las sandalias de plástico transparente vienen en mayor medida en tamaño para niños (buena elección para que no se descalcen) junto con opciones de sandalias con velcro o cordones ajustables confeccionadas con materiales impermeables y respirables. Y por último, las ojotas con plantilla de goma rasgada, que evitan el deslizamiento del pie hacia adelante, y que incluye además una tira de ajuste sobre el empeine.      

 


Escarpines de neoprene de Aqua Sport 

Sandalias de plástico para niños de Zapamundi.

Nota al pie: Y sino ya sabés, del amor al odio hay un solo paso.

 

80%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
20%
Indiferencia

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