Nido de las manos

Un taller de arte que es un taller de infancias libres

El mundo se divide en dos: entre quienes ven en esta imagen un garabato y quienes ven a Azulo. Conozcamos el taller de arte infantil que promueve nuevas miradas sobre lo lindo y lo distinto; que nos invita a romper paradigmas para abrir universos; y que nos pregunta: ustedes ¿Qué ven?
lunes, 19 de agosto de 2019 · 00:13
Por Mime Mascaró

 

Distinto, monstruoso, hermoso y cariñoso.

Azulo vive en Cipolletti. No tiene casa, pero siempre lleva su bonete de cumpleaños puesto. “Tal vez sea hoy mi cumple”, piensa. Como no sabe bien su fecha de nacimiento, aprovecha el sombrerito para recibir besos y abrazos todos los días. Su cara es enorme y redonda y la gente no sabe si abrazarlo o besarlo. (A él le gustan ambos). Su carota-cuerpito es azul, con algunas zonas en color papel; pero no está enfermo. Él es así. Distinto, monstruoso, hermoso y cariñoso.



Hay días que Azulo amanece heroína.

 

Y otros, alunado.

 

Redondo redondo, barril sin fondo

Azulo es una de las criaturas que habitan el mundo del Taller de Arte para niños de la artista Lucía Vera, un espacio que es espacio infinito por donde los niños y las niñas viajan hasta los confines de un nuevo mundo, donde lo distinto es bueno y los monstruos son buenos tipos. Lucía observa cuales son los intereses de los chicos y de ahí parte , sugiriendo cosas, materiales ,técnicas. Y en este sugerir aprenden. "Yo tiro la consigna y ellos solos te hacen tremendas obras. Siempre cuido de ser respetuosa con los tiempos e intereses de cada uno.

Y así nació Azulo. Porque Lucía enseña a dibujar, pero más que nada Lucia enseña a dar vida.

“Y desprendiéndose de esta dinámica de trabajo, paralelamente se trabaja la subjetividad propia de les niñes, planteándola como una herramienta fundamental para desenvolverse en la realidad. Por eso me parece muy fundamental que existan estos espacios, espacios para el arte. Para que ellos puedan experimentar, expresarse elaborando un lenguaje propio”.

 

El taller se realiza en el espacio cultural La Casa de la Bodega.



Poéticas de la Infancia.
 

Regalar infancias libres

 

“Miramos el mundo una sola vez. En la infancia, el resto es memoria” 

Louise GlÜck

 

Lo que sucede en nuestra infancia, sucede en nuestras vidas toda la vida. Y el taller de arte de Lucía lo sabe. Durante sus clases vuelan delfines con cuernos, y medusas, y los animales en extinción se multiplican y ya no se extinguen. La magia sucede cuando se cree en la magia. Tan simple como eso.

En la mesa de trabajo de cada encuentro del Taller, una niña invisible se sienta. Una nena que sólo Lucia ve. En silencio, la invitada observa y disfruta. “A mí me hubiese gustado mucho que me llevaran a talleres artísticos, donde me incentivaran tempranamente con esto. Yo conocí el dibujo de manera muy solitaria. Me pusieron un papel y un lápiz y ‘manejate´. Pero bueno , todo tiene su tiempo.” Recuerda Lucía, mientras le acomoda el almohadón invisible a la pequeña Lucía que algún día fue. 

 

Lucia es Lu.pantano cuando pinta, y Bulbo Mural cuando interviene paredes en Cipolletti junto a las artistas Romina Pellegrinetti (@pellegrinettiromina) y Liza Tamis.

 

Lu.pantano ama los monstruos y ha creado cientos en toda su vida -tantos como necesitó para juntar el coraje suficiente para romper cánones establecidos por propios y ajenos-. 

 

"Seré mi propia madre". Lucia es una artista del dibujo. Con su obra, abre camino a otras mujeres en un ámbito históricamente masculino.

 

Hoy Lucía nada, como siempre quiso su familia, pero en aguas distintas. Las de los confines de la infancia y de la imaginación, regalándole a los adultos que serán sus niños, las herramientas para el milagro de una vida eternamente diversa e infantil.

 

 

 

 

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