Nido de la Tierra

El increíble caso de la isla de mármol convertida en casa

En colaboración con el artista suizo Not Vital y su proyecto de construir casas al rededor del mundo para presenciar la puesta de sol en cada continente, el arquitecto Cristián Orellana Terrsy transformó una isla de la Patagonia chilena en una casa-escultura. Ahora prepara la construcción de una isla flotante en el lago Titicaca.
sábado, 22 de febrero de 2020 · 02:26

La arquitectura de Cristian Orellana Terrsy hace tiempo que ya es la arquitectura Cristian Orellana Terrsy. Es firma y forma. Un acercamiento disruptivo a los lugares y sus usos y costumbres. Las obras Orellana son volúmenes y son materialidad, pero ante todo son inmateriales formas de habitar. 

El arquitecto y artista chileno recorre el mundo construyendo el Proyecto Islas.  Todo comenzó el año 2007 cuando Cristian le propuso al artista Suizo Not Vital comprar una isla de mármol en el Lago General Carrera, ubicado en la Patagonia chilena para construir una casa y así cumplir con el sueño del europeo de tener un lugar donde observar la puesta de sol en cada continente. Luego, transformaron la isla en casa y así comenzó este proyecto, que fusiona arquitectura,  arte y naturaleza.

La casa

La casa-escultura-isla se basa en un concepto: no se construirá una casa en la isla. Se ransformará una isla en una casa. 

“Desde el exterior, parece que la isla ha abierto un ojo después de milenios de hibernación. En una condición de vivienda similar a la del hombre primitivo, el verdadero lujo se encuentra en el paisaje que rodea la isla“ (revista Plataforma Arquitectura).

Orellana, con la ayuda de mineros y durante 7 años de trabajo (del 2007 al 2014), transformó todo el bloque de 60.000 m2 de mármol en la casa-escultura.

Junto a su equipo cavó un túnel de 50 metros en la piedra, para alojar en la profundidad la obra-hogar, con una sola ventana, desde donde se puede disfrutar la puesta del sol. En el centro, un volumen de forma esférica recubre sus superficies, por debajo, con un piso cuidadosamente pulido y por los costados, con ásperas paredes que permiten sentir el grano de la piedra. Las decisiones arquitectónicas buscaron crear la sensación de estar en un refugio de un cuerpo más grande, como en el vientre de una ballena. 

Para la única abertura exterior en todo el espacio se eligió el vidrio como lenguaje, decisivo para proteger el interior del fuerte viento y ofrecer la ilusión de lograr domar la naturaleza. “La ventana se construyó buscando ofrecer una experiencia total, para cada persona, y que cada uno pueda vivir la contradicción de ir bajo tierra para poder ver el sol, es cómo yo siento la puesta de sol más que como yo la veo”, nos describe el artista

En el exterior, el peregrinar del sol por el cielo provoca en el interior la disminución gradual de la luz  y su majestuoso y lento baile de sombras en el espacio.

Es fabuloso el juego de encastres entre el habitante y el habitado,proponiendo un grado de relación con el paisaje que varía según la distancia del observador desde la ventana. Hacia el Oeste, un volumen-cubo de 6x6x6 m. contiene parte del material excavado. En el Este, el área de servicios encapsulada en un pequeño edificio de madera de fachada ciega hacia el lago para evitar cualquier reflejo humano en el espejo de agua .


Cristian Orellana y las islas sin fin

NomEye es la segunda etapa del Proyecto Islas y contempla la construcción de una isla flotante de totora en el Lago Titicaca que podrá viajar libremente sobre el espejo más extenso y cercano a las estrellas, según explicó Orellana.  (el lago Titicaca es la superficie de agua más grande y alta de la tierra, y por lo tanto la más cercana al cosmos).

El pueblo Uro habita el lugar desde tiempos antiguos en islas flotantes que construyen de totora sobre el lago. Las islas, ubicadas frente al puerto de Puno, se asientan con el tiempo en el fondo lacustre. Será un espacio para mirar las nubes y las estrellas en un cuerpo de agua plano y tranquilo 

De esta manera el artista utiliza procesos, materiales y conocimiento ancestrales

para la realización de sus proyectos futuristas que escapan a cualquier categorización.

La tercera etapa del ambicioso Proyecto Islas, es la intervención de una isla en la atmósfera lunar de los lagos de sal de Uyuni.

 

Ph:Estudio Arquitectura Cristian Orellan.

 

 

 

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