Un sentimiento puro

Amar a los animales

Hasta que no hayas amado a un animal una parte de tu alma estará dormida
viernes, 6 de marzo de 2020 · 14:04

Hasta que uno no descubre lo que es amar a un animal, no acaba de comprender lo que es la nobleza y el despertar de emociones que pueden sanarnos el alma. Darle amor a un perro, a un gato a un caballo o a cualquier ser vivo por pequeño, inquieto y singular que sea, es enriquecernos y descubrir que pueden tener sentimientos tan valiosos como los nuestros.

Ya hemos publicado en ésta sección los beneficios que nos aporta tener un animalito en casa, pero lo que es más interesante aún, es el claro impacto en ahorro en la salud pública.

Según diversos estudios los animales nos evitan numerosas visitas al médico, algo que influye positivamente en los presupuestos anuales de salud.

Amar a un animal es verse reflejado en una mirada que lo espera todo de nosotros, que nos invita a acariciarlo, que nos arranca sonrisas y nobles emociones. Lo único que nos pide a cambio es… AMOR.

Seguramente todos recordamos con gran cariño ese momento en que “alguien” muy especial llegó a casa y nos cambió la vida…y el corazón.

Algo se despierta en nuestro interior cuando adoptamos un perro, ayudamos a un pájaro herido o recogemos de la calle a un gatito hambriento, sucio, asustado y necesitado de afecto. Es como si se encendiera una luz dentro nuestro, como si se pusiera en marcha un mecanismo para ayudarnos a ser mejores personas. Lo has notado ?

Muchas personas hacen del proteccionismo y de la defensa de los animales un estilo de vida. El amor se nota en sus miradas, en sus palabras y en su actitud. Conoces a alguien ?  Vale la pena acercarse e imitarlas.

Y ya que hablamos de miradas, muchas veces un animal puede establecer una mejor conexión emocional cuando nos mira que una persona.

Se sabe que el contacto visual de un perro con su dueño es tan genuino y sincero que de esa forma se fortalece el vínculo entre ambos.

Hace poco, Augusto,  un muchacho que ama bucear en mares abiertos y toma contacto con tiburones, delfines y ballenas, me decía que cuando alguno de esto mamíferos te mira…te ve el alma. Así de profunda es esa conexión.

Existen muchos tipos de amor, pero el que podemos llegar a sentir por un animal es algo excepcional que saca lo mejor de nosotros mismos y que a su vez, nos ayuda ser mejores

Hasta que uno no descubre lo que es amar a un animal, no acaba de comprender lo que es la nobleza y el despertar de emociones que pueden sanarnos el alma. Darle amor a un perro, a un gato a un caballo o a cualquier ser vivo por pequeño, inquieto y singular que sea, es enriquecernos y descubrir que pueden tener sentimientos tan valiosos como los nuestros.

Ya hemos publicado en ésta sección los beneficios que nos aporta tener un animalito en casa, pero lo que es más interesante aún, es el claro impacto en ahorro en la salud pública.

Según diversos estudios los animales nos evitan numerosas visitas al médico, algo que influye positivamente en los presupuestos anuales de salud.

Amar a un animal es verse reflejado en una mirada que lo espera todo de nosotros, que nos invita a acariciarlo, que nos arranca sonrisas y nobles emociones. Lo único que nos pide a cambio es…AMOR.

Seguramente todos recordamos con gran cariño ese momento en que “alguien” muy especial llegó a casa y nos cambió la vida…y el corazón.

Algo se despierta en nuestro interior cuando adoptamos un perro, ayudamos a un pájaro herido o recogemos de la calle a un gatito hambriento, sucio, asustado y necesitado de afecto. Es como si se encendiera una luz dentro nuestro, como si se pusiera en marcha un mecanismo para ayudarnos a ser mejores personas. Lo has notado ?

Muchas personas hacen del proteccionismo y de la defensa de los animales un estilo de vida. El amor se nota en sus miradas, en sus palabras y en su actitud. Conoces a alguien ?  Vale la pena acercarse e imitarlas.

Y ya que hablamos de miradas, muchas veces un animal puede establecer una mejor conexión emocional cuando nos mira que una persona.

Se sabe que el contacto visual de un perro con su dueño es tan genuino y sincero que de esa forma se fortalece el vínculo entre ambos.

Hace poco, Augusto,  un muchacho que ama bucear en mares abiertos y toma contacto con tiburones, delfines y ballenas, me decía que cuando alguno de esto mamíferos te mira…te ve el alma. Así de profunda es esa conexión.

Existen muchos tipos de amor, pero el que podemos llegar a sentir por un animal es algo excepcional que saca lo mejor de nosotros mismos y que a su vez, nos ayuda ser mejores

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