El arquero neuquino Gabriel Arias, flamante incorporación de Newell’s Old Boys de Rosario, comentó que está “muy contento” de haber llegado a la Lepra y afirmó que “me encontré con un club que tiene un montón de cosas lindas y hay que ponerlo de pie nuevamente. Quiero formar un grupo que sea campeón y que busque pasar su límite e ir cada vez un poquito más. Mi mentalidad es la de tratar de llegar a fin de año con una nueva estrella en el escudo”, en diálogo que mantuvo con periodistas de TyC Sports.
Arias, de 38 años, explicó el motivo por el cuál decidió mudarse a Rosario. “Me llamaron Favio (Orsi) y el Negro (Sergio Gómez) y me demostraron una ganas tremendas de volver a poner a la institución donde supo estar, peleando y ganando títulos. Me motivó la forma en la que me hablaron y ahora la manera en la que viven los entrenamientos. Me siento muy identificado con ellos”.
El ex Defensa y Justicia, Olimpo de Bahía Blanca y el fútbol chileno afirmó que sería “muy importante” y “un lindo desafío” llevar la cinta de capitán, pero destacó que el grupo está “siempre por delante”, aclaró que esa es una decisión del cuerpo técnico y agregó que “llegó acá y tengo que tener respeto por los que están hace más tiempo. Pero a veces no puedo evitar exigir e intentar mejorar ciertas cosas. Voy a exigir a los dirigentes, al cuerpo técnico, a mis compañeros y a mí mismo, porque esa es mi forma de ser”.
Luego, describió las características futbolísticas que están practicando en la pretemporada. “Trabajamos en un equipo intenso, corto, que sepa cuando tiene que ceder la pelota y cuando ir a buscar al rival un poco más alto, pero sobre todo con una defensa firme. El cuerpo técnico demostró que no se caza con un único estilo y se adaptan a las circunstancias. Además, eligieron a muchos de los jugadores que llegaron y eso les da un plus”.
El Rojinegro, que no tendrá competencia internacional este año, debutará en el Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional este viernes 22.15 ante Talleres de Córdoba en el estadio Mario Alberto Kempes en la capital mediterránea.
Por otra parte, el neuquino comentó sobre el ciclo de siete años y medio en el Racing Club de Avellaneda. “Fue una etapa larga, con muchos objetivos cumplidos y algunos a los que no se llegó. Lo disfruté y lo viví de la mejor manera”.
A continuación, afirmó que se tomó “bien” la decisión del director técnico Gustavo Costas de darle el puesto a Facundo Cambeses. "Desde mi parte estuvo todo bien. No hubo ningún problema y respeté su decisión. Siempre priorice el bienestar del grupo porque así se pueden conseguir cosas, fijate que después llegamos a una final”.
Por último, elogió a Cambeses, “es un arquerazo. Cuando me despedí del plantel, se lo agradecí porque me mejoró mucho, me hizo exigirme más todavía y viceversa. Él fue creciendo con el tiempo y terminó siendo el tremendo arquero que es”.