Tras lo que fue el tropezón por 61-44 contra Uruguay el pasado viernes, la Selección Argentina de básquet recibe a Panamá desde las 18.30 en el Estadio Obras, por la cuarta fecha del Grupo D de las Eliminatorias FIBA rumbo al Mundial de Qatar 2027. Con los retornos de Facundo Campazzo y Gabriel Deck, el conjunto dirigido por Pablo Prigioni buscará su tercera victoria para encaminar así su clasificación a la segunda ronda. El encuentro será televisado por TyC Sports y DSports.
Luego de ganarle a Cuba ambos encuentros en la anterior ventana de Eliminatorias FIBA, la derrota contra Uruguay encendió alarmas: se alcanzó el registro más bajo de un equipo albiceleste en puntos desde 1956, momento en el que se juega con reloj de posesión. Luego de la caída ante los charrúas, Argentina quedó segundo con 5 puntos, por debajo de los 6 de su rival del viernes, pero no debe descuidarse ante un Panamá que tiene 4 y llega al país esperando dar un golpe que los acerque a la clasificación.
Cómo se juegan las Eliminatorias FIBA
El formato consta de dos rondas de grupo. En la primera, en desarrollo, Argentina suma 5 puntos (dos triunfos, una derrota), por detrás de Uruguay (6), y aventajando a Panamá (4) y Cuba (3). Los tres primeros avanzarán a una segunda ronda, algo que la albiceleste podría lograr este lunes si gana o si los charrúas derrotan a los cubanos, y en esa instancia se jugarán partidos de ida y vuelta con otras tres selecciones que saldrán del grupo que conforman Canadá (6), Jamaica (5), Bahamas (4) y Puerto Rico (3). De este grupo, los tres primeros van al Mundial mientras que el cuarto deberá tener más puntos que el cuarto del otro grupo para sacar su pasaje.
En la pasada edición de las Eliminatorias pasadas, Argentina se quedó afuera del Mundial luego de una derrota de local en la primera ronda contra Venezuela y luego perdió de visitante con Canadá y República Dominicana, lo que lo puso con la soga al cuello en la última fecha, donde terminó perdiendo de local con los dominicanos, caída doblemente dolorosa porque lo dejó sin Copa del Mundo y, por ende, sin la vía principal de clasificación a los Juegos Olímpicos.