En la madrugada del martes, se podrá presenciar uno de los eclipses lunares totales más esperados de la década, conocido como Luna de Sangre. Este fenómeno, que no se repetirá con estas características al menos por dos años, teñirá la Luna llena de tonos rojizos durante más de una hora.
La duración total del eclipse superará las cinco horas, sumando las fases parciales y penumbrales, mientras que la Luna permanecerá roja hasta 82 minutos. Será visible desde una extensa región del planeta, y Argentina se posiciona como uno de los mejores lugares para disfrutarlo, siempre que las condiciones climáticas sean favorables.
El fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra (umbra) y bloqueando las longitudes de onda más cortas de la luz. Las longitudes de onda más largas, de tonos rojos, pasan a través de la atmósfera terrestre, dando lugar a la característica tonalidad que varía desde el rojo oscuro hasta el naranja cobrizo.
Según un informe de la NASA, “La totalidad será visible al anochecer desde el este de Asia y Australia, durante toda la noche en el Pacífico y a primera hora de la mañana en América del Norte y Central y en el extremo occidental de Sudamérica”.
Recomendaciones para observar la Luna de Sangre: A diferencia de los eclipses solares, los lunares no representan ningún peligro para la vista, por lo que pueden observarse sin protección especial. No obstante, se aconseja elegir un lugar con buena visibilidad y evitar la contaminación lumínica para disfrutar plenamente del espectáculo.