Un partido de NBA terminó envuelto en un clima inesperado y violento. La victoria de los Detroit Pistons sobre los Charlotte Hornets por 110-104 quedó marcada por una fuerte pelea entre jugadores que derivó en cuatro expulsiones y en la salida del entrenador local.
El episodio ocurrió en el tercer cuarto, cuando Jalen Duren, de Detroit, fue detenido con una falta por Moussa Diabate, de Charlotte, mientras atacaba el aro. Tras la infracción, ambos jugadores se encararon cara a cara y la discusión subió de tono rápidamente.
Duren empujó a Diabate con la mano abierta y, en medio de los intentos por separarlos, el jugador de Charlotte lanzó un golpe. A la pelea se sumó Miles Bridges, también de los Hornets, que intentó agredir a Duren, quien respondió. En cuestión de segundos, el cruce se convirtió en una batalla campal.
La situación duró más de medio minuto y obligó a intervenir a compañeros, árbitros y personal de seguridad. Isaiah Stewart, desde el banco de los Pistons, ingresó a la cancha y fue directo hacia Bridges, lo que terminó de desatar el caos.
Tras revisar la jugada, los árbitros expulsaron a Diabate y Bridges por Charlotte, y a Duren y Stewart por Detroit. Minutos después, el entrenador de los Hornets, Charles Lee, también fue expulsado por protestar una falta no cobrada.
Luego del partido, Lee reconoció que el conflicto se le fue de las manos y asumió su parte de responsabilidad. Desde el lado de Detroit, el técnico J.B. Bickerstaff aseguró que sus jugadores reaccionaron ante las agresiones y defendió su postura.
En lo deportivo, Cade Cunningham fue la gran figura del encuentro con 33 puntos y nueve rebotes para Detroit. En Charlotte, Brandon Miller anotó 24 puntos, mientras que LaMelo Ball y Kon Knueppel aportaron 20 cada uno.
Con este triunfo, los Pistons se afianzaron como líderes de la Conferencia Este con un récord de 39-13. Charlotte, en cambio, quedó décimo con una marca de 25-29. Sin embargo, esta vez el básquet pasó a un segundo plano y la pelea fue la verdadera protagonista de la noche.