El ciclo de Eduardo Coudet en River Plate ya es oficial y arrancó fiel a su estilo: frontal, desafiante y sin medias tintas. Tras llegar de madrugada al país y firmar su contrato hasta diciembre de 2027 en el Monumental, el nuevo entrenador millonario fue presentado junto a Enzo Francescoli y dejó en claro que no viene a administrar la transición post Gallardo.
“No vine a un cumpleaños, hay que ganar campeonatos”, disparó, dejando una frase que rápidamente empezó a recorrer Núñez. Sin esquivar el contexto, asumió el desafío de tomar el lugar que dejó Marcelo Gallardo, el técnico más ganador en la historia del club. De hecho, contó que lo primero que hizo fue comunicarse con él: “Se fue el entrenador más ganador de la historia de River y quería agradecerle de corazón”.
Coudet también mostró su perfil competitivo al explicar por qué aceptó el desafío: “Me gusta el lío, por eso estoy acá”. Sabe que el presente no es el ideal y que el equipo necesita una reacción anímica además de una identidad futbolística clara. Su mensaje fue directo: intensidad, protagonismo y mentalidad ganadora.
En cuanto al plantel, fue tajante: no habrá refuerzos en este mercado. Tanto él como la dirigencia confirmaron que el club no utilizará los cupos disponibles y que el análisis profundo quedará para junio. “Estoy contento con el plantel que tenemos”, aseguró. Y dejó otra definición que abre la puerta a los juveniles: “No miro las edades, juega el que mejor está”.
El momento más distendido de la conferencia llegó cuando cruzó, con humor, a Francescoli. El manager mencionó que el primer contacto había sido el viernes, pero Coudet lo corrigió rápidamente: “Perdón… el sábado, porque sino me tratan de mentiroso. Mirá que juré por cuatro pibes”. La frase hizo estallar las risas y recordó su declaración en España, cuando todavía dirigía al Deportivo Alavés y negó cualquier contacto con River antes de rescindir su contrato.
Más allá de la anécdota, el mensaje fue claro: el Chacho ya está en Núñez, hoy dirigirá su primera práctica y empieza a moldear un equipo que deberá recuperar protagonismo rápido. En River no hay tiempo para ensayos largos ni excusas. El nuevo DT lo sabe y lo dijo sin vueltas: el objetivo es competir y levantar copas.