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Miércoles 04 de Marzo, Neuquén, Argentina
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Se fue su padrino y tiemblan los planes: el nuevo escenario de Mastantuono en la Casa Blanca

El despido de Xabi Alonso sacudió al Real Madrid y dejó en el aire el futuro del joven argentino, una de las grandes apuestas del club.

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Franco Mastantuono, una de las grandes apuestas del Real Madrid, atraviesa horas de incertidumbre tras la salida de Xabi Alonso, el técnico que impulsó su llegada.

En el Real Madrid no hay demasiado espacio para las transiciones suaves. La derrota ante Barcelona en la final y la salida exprés de Xabi Alonso lo confirmaron una vez más: en la Casa Blanca, perder duele y no se espera. En ese contexto voraz, Franco Mastantuono aparece como una de las piezas que quedaron en suspenso tras el abrupto cambio de mando.

El juvenil argentino había llegado hace poco como una de las grandes apuestas del club. Cincuenta millones de euros pagados a River por su cláusula de rescisión, una cifra que no solo marcó expectativas deportivas, sino también una presión inmediata. El principal impulsor de su llegada fue Xabi Alonso, quien lo pensó como proyecto a mediano plazo y lo sostuvo incluso cuando los rendimientos no fueron los esperados.

Con el entrenador ya fuera de escena, la pregunta se impone sola: ¿dónde queda parado Mastantuono en un club que no suele tener paciencia ni con los procesos ni con las promesas?

El arranque del argentino había sido prometedor. Sumó nueve titularidades en sus primeros 14 partidos y apenas quedó sin ingresar en dos. Sin embargo, su nivel fue perdiendo regularidad y el impacto se redujo a un solo gol. El clásico liguero ante Barcelona lo encontró en el banco y, poco después, una pubalgia lo sacó de competencia durante varias semanas, cortándole ritmo y continuidad justo cuando más lo necesitaba.

En las últimas semanas, incluso antes del golpe definitivo que significó la derrota en la final, habían crecido los rumores sobre una posible cesión a otro club europeo. La idea era clara: darle rodaje, adaptación y minutos para que, más adelante, pudiera regresar listo para competir en serio en el primer equipo. Una charla con Xabi Alonso había frenado esa posibilidad y encaminado un plan de inserción gradual. Hoy, ese respaldo ya no existe.

En la Supercopa, Mastantuono tuvo algunos minutos tanto en la semifinal ante Atlético de Madrid como en la final frente a Barcelona. Ingresó con el equipo jugado, empujado por la urgencia del resultado y la necesidad de un milagro. En ese contexto hostil, no logró cambiar la historia y quedó atrapado en el desorden de un equipo desesperado por empatar.

Ahora, con Florentino Pérez otra vez tomando decisiones tajantes y sin temblarle ni la mano ni la billetera, el escenario se vuelve todavía más exigente. En el Real Madrid, quien no gana títulos se va. Y quien no rinde de inmediato, espera.

Para Mastantuono, el desafío recién empieza. Con apenas 18 años, talento probado y un cartel que pesa tanto como ilusiona, deberá convivir con la incertidumbre y demostrar que puede sobrevivir a la trituradora blanca. En el club más ganador del mundo, el margen de error es mínimo y el futuro, siempre, está bajo examen.

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