El banco de River quedó vacío y el nombre que empieza a tomar temperatura es uno que conoce de memoria el vestuario del Monumental. Eduardo “Chacho” Coudet, campeón con la banda roja y protagonista de una etapa dorada, aparece como el primer apuntado para reemplazar a Marcelo Gallardo.
La salida del Muñeco, uno de los entrenadores más importantes de la historia del club, sacudió el mundo millonario. En ese escenario convulsionado, el perfil del Chacho seduce por pasado, carácter y estilo. No es un extraño: entre 1999 y 2004 vistió la camiseta de River Plate en dos etapas y ganó cinco títulos locales: Apertura 1999, Clausura 2000, Clausura 2002, Clausura 2003 y Clausura 2004. Fue una pieza clave en el mediocampo de los equipos dirigidos por Ramón Díaz, en una era de protagonismo y vueltas olímpicas.
En 1999 había llegado a Núñez y rápidamente se metió en el corazón del hincha por su despliegue, personalidad y voz de mando. Ese ADN competitivo es el que hoy vuelve a ponerlo en escena.
Una frase que retumba
En 2019, cuando ya transitaba su carrera como entrenador, Coudet dejó una declaración que hoy suena premonitoria: “Mi carrera se va a cruzar con River”. En aquella oportunidad aseguró que se sentía muy reconocido por el club y que, por el cariño mutuo, iba a tener la posibilidad de dirigirlo. La frase quedó archivada. Hasta ahora.
El rosarino construyó un camino sólido en el fútbol argentino. En Rosario Central peleó el torneo 2015 hasta el final y llevó al equipo a instancias decisivas en Copa Argentina y Libertadores. En Racing Club dio el golpe: conquistó la Superliga 2019 y el Trofeo de Campeones, dejando una identidad de juego ofensiva y un equipo competitivo.
Actualmente dirige al Deportivo Alavés, con contrato vigente hasta junio. El conjunto español se ubica 15° en La Liga, apenas dos puntos por encima de la zona de descenso, en plena pelea por la permanencia. Su representante, Christian Bragarnik, ya acercó su nombre a la dirigencia millonaria en medio del cierre del ciclo Gallardo.
El perfil que seduce
Carácter fuerte, equipos intensos y protagonismo ofensivo. Coudet propone presión alta, dinámica en el mediocampo y laterales con proyección. Un estilo que, en la previa, encaja con la identidad histórica de River.
En la lista también aparecen otros nombres como Hernán Crespo y Pablo Solari, pero el Chacho es quien hoy corre con ventaja. Tiene pasado en el club, espalda en el fútbol argentino y una frase que lo puso, hace años, en esta misma escena.
En Núñez buscan iniciar una nueva etapa. Y mientras el Monumental todavía asimila la salida del Muñeco, el nombre de Coudet empieza a escucharse cada vez más fuerte.