Durante un show de Red Bull en California, el auto de Yuki Tsunoda se prendió fuego de manera repentina en plena exhibición, su primera salida en sociedad tras su salida de la grilla para el 2026.
Al japonés que dejó la Fórmula 1 pero no a la escudería de los Toros por su pésimo 2025 se le prendió fuego una joya del equipo en Estados Unidos. Mientras el piloto hacía piruetas sobre el asfalto, en pleno show road, el famoso RB7 con el que el alemán Sebastian Vettel alcanzó el título en 2011, el coche comenzó a tirar humo en la parte trasera tras una parada en la zona de Marina Boulevard. En sólo algunos de segundos, las llamas avanzaron rápidamente en el auto.
Fueron los propios espectadores quienes alertaron al asiático al grito de “fuego” y “sal de ahí, Yuki”, quien hizo caso y con suma calma se quitó los cinturones de seguridad y descendió del vehículo sin mayores sobresaltos, mientras los equipos de asistencia actuaron de inmediato.
No es la primera de estas características que vive el piloto de 25 años. En 2024, mientras llevaba a cabo una gira promocional en Asia como integrante de Racing Bulls, el segundo equipo de la misma marca energizante, sufrió un incidente idéntico en la ciudad de Taichung, Taiwán.
Lo cambiaron por un francés
Isack Hadjar se convirtió en el piloto número 2 de Red Bull para la temporada 2026 de la Fórmula 1. El francés acompañará a Max Verstappen que fue notable en su rendimiento respecto al japonés durante la última temporada.
Casi en todas las fechas del campeonato pasado, el neerlandés fue el único capaz de generarle puntos a la escudería que sostuvo al japonés sólo por una cuestión económica ya que los sponsors de Tsunoda son de los mejores de todo el staff de pilotos.