Noche consagratoria en Cataluña. El FC Barcelona aplastó 4-1 al Villarreal CF por la 26ª jornada de LaLiga, pero el resultado quedó en segundo plano frente a la exhibición de Lamine Yamal, que marcó un triplete histórico y reescribió los libros del club.
El extremo español, de apenas 18 años y 230 días, se convirtió en el futbolista más joven en anotar tres goles en un partido de liga con la camiseta blaugrana. El récord anterior pertenecía nada menos que a Lionel Messi, quien lo había logrado con 19 años y 259 días en 2007.
Yamal abrió el camino en el primer tiempo con dos golpes casi consecutivos: a los 28 y 37 minutos, mostrando desborde, precisión y una personalidad impropia de su edad. En el arranque del complemento, Pape Gueye descontó para el Submarino Amarillo y sembró una mínima duda, pero la noche ya tenía dueño.
A los 69 minutos, el juvenil volvió a aparecer para firmar su tercer tanto y sellar su primer hat trick en el profesionalismo.
El broche final lo puso el polaco Robert Lewandowski en tiempo de descuento (90+1), estableciendo el 4-1 definitivo.
Más allá del impacto estadístico, la victoria le permitió al Barcelona consolidarse en la cima del campeonato y sacar cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid, su inmediato perseguidor, que aún debe completar la fecha.
Pero la postal de la jornada fue otra: Yamal llevándose la pelota bajo el brazo, ovacionado por el estadio y con un récord que parecía intocable. En el club que vio brillar a Messi, una nueva joya empieza a escribir su propia historia.