CORONACRISIS EN VACA MUERTA

El “saraseo”, la desocupación y el ruido en las tripas

Los gobiernos trabajan en la reactivación de la obra pública para generar empleo. Vaca Muerta y la ausencia de 5 mil millones de pesos, mensuales, en la plaza comercial local.
domingo, 27 de septiembre de 2020 · 15:23

El INDEC, esta semana, hizo públicas las cifras de desocupación. Según el informe el desempleo alcanzó al 13,1 por ciento de los argentinos, en Neuquén fue de 13,5.

Confirmada la cifra oficial comenzaron a aparecer índices y estimaciones sobre el resto de la foto social en nuestro país. Al 30 de junio de este año la pobreza alcanzó al 45 por ciento de las familias argentinas y se estima que más de 4,5 millones de argentinos cayeron en la absoluta indigencia.

Para ser claros, un millón de argentinos no tienen ingresos de ningún tipo, ni siquiera subsidios sociales, y tienen dificultades para poder alimentarse cada día.

Desde el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, advirtieron que la precariedad alimentaria severa está en el 15 por ciento.  Cuando estemos cerrando diciembre de 2020, seis de cada 10 niños serán pobres. La desigualdad social se amplia y si la economía no se reactiva las consecuencias pueden ser por demás graves.

Otro de los datos conocidos esta semana señala que por cada empleo perdido en el sistema formal, se deben contabilizar dos en el ámbito de la informalidad. Las últimas estimaciones indican que la pandemia, durante el segundo semestre de este año, aniquiló más de 300 mil puestos de trabajo y que otras 600 mil personas, cuentapropistas, monotributistas, monotributistas sociales y empleadas domésticas, tuvieron la misma suerte.   

Se coincide en que la desocupación es un tema que preocupa a la administración nacional y a los gobiernos provinciales porque es lo que dispara al resto de las variables sociales.

En Neuquén la situación no es tan distinta a la enumerada en el orden nacional. Con un 13,5 por ciento de desempleados, la provincia está atada a la suerte de Vaca Muerta.

El INDEC hace las mediciones tomando el conglomerado de Neuquén Capital y Plottier. Entre ambas localidades hay una población estimada de 295.000 habitantes. Según las últimas mediciones de cada 10 neuquinos; 3,5 son pobres. El muestreo indica que a fines de junio de este año la indigencia alcanzó a 10.500 personas.  

La parálisis en el sector petrolero, golpeó duro también en otros rubros de la economía neuquina. Comercio, servicios, hotelería, gastronomía y turismo son las actividades que aparecen con mayor depresión. El “parate” de Vaca Muerta sacó del circulante monetario domestico una cifra cercana a los 5.000 millones de pesos. Ese faltante es lo que pegó en la rueda del consumo y afectó a gran parte de la economía neuquina.

Manos a la obra

La administración de Omar Gutiérrez, junto a los gobiernos municipales, retomó la agenda de encuentros en la que proliferan anuncios de inversión en Obra Pública. Una señal para acercarse a la comunidad que demanda acción y reactivación económica a pesar del Coronavirus. Son gestos que ayudan pero que no alcanzan a ser la solución del grave cuadro social que muestran los últimos relevamientos.

En la ciudad de Neuquén, el intendente Mariano Gaido se ha mostrado involucrado en los planteos de los actores económicos afectados por la cuarentena y profundizó la ejecución de obra pública en toda la ciudad. No es casual que un número importante de los grandes proyectos, en ejecución, estén localizados en el centro neurálgico del oeste capitalino. Solo en la zona lindante a Novella y Huilen, en los próximos doce meses se estarán inyectando más de dos mil millones de pesos en obras de pavimento, infraestructura y edificios privados. Será una zona que albergará un área dedicada a la ciencia y tecnología, el Polo Tecnológico, y cruzando calle Huilén el parque paleontológico que ya tiene estatus de Área Natural Protegida. Es un mosaico de nomás de 10 cuadras a la redonda que generará empleo, directo e indirecto, a más de 800 personas.

Unos kilómetros más arriba, sobre la meseta, en tierras lindantes con Autovía Norte en breve  comenzarán con los trabajos de movimiento de suelo para darle forma a un área de  más de 800 lotes. En las próximas semanas se dará inicio a los trabajos de un área urbana en la zona lindante a la Plataforma Logística, presentada por el gobierno provincial esta semana. Allí, en proximidades de Autovía Norte y Ruta Provincial 67, el gobierno de la ciudad habilitará el desarrollo urbano de 50 hectáreas. El proyecto contempla 2.500 lotes para viviendas particulares, escuelas primaria y secundaria, destacamento policial, un área comercial y la construcción de cuatro torres de departamentos. La obra demandará 5 años y se priorizará la contratación de mano de obra y empresas locales.

Hay preocupación y prisa en que los proyectos de obra pública comiencen cuanto antes. Por otra parte el gobierno nacional prepara una andanada de anuncios en la misma materia montado sobre los alcances de los acuerdos firmados oportunamente en el marco del programa Argentina Hace. En la provincia de Neuquén, la administración que picó en punta y tiene todos los deberes realizados es la de la Intendenta de Plottier, Gloria Ruiz. Desde el ministerio de Interior han confirmado el visado de los proyectos presentados por dicha comuna pero se ven impedidos de girar los fondos porque la mayoría del resto de las intendencias neuquinas están “lerdas” en el cumplimiento de la información requerida para poder liberar el dinero disponible. Para ser más concretos, hay intendentes que lograron cupo para que Nación financie obra pública en sus localidades pero se quedaron en la foto del anuncio. Olvidaron cumplimentar documentación y por ende las obras anunciadas demorarán en llegar. Sin obras no hay generación de empleo ni reactivación de la economía de las localidades.

El oeste como muestra

Mirna Mendez es docente en la escuela primaria 354 del barrio Almafuerte, conglomerado del oeste capitalino ubicado a más de 8 kilómetros de la ciudad.

Patricia Varela, es directora del Centro Provincial de Enseñanza Media N°69 del barrio Cuenca XV, localizado a más de 9 kilómetros del centro capitalino. Ambas están atravesadas por el compromiso social con las comunidades de las cuales son parte.

Mirna y Patricia se mantienen distantes de la grieta política y ponen énfasis en lo que sucede en el oeste profundo de la capital provincial. Almafuerte y Cuenca XV son el centro neurálgico de la zona del oeste más alejada del centro de la ciudad y más próxima a la Meseta. El asentamiento alberga a más de 4 mil habitantes. En su mayoría son familias cuyos ingresos tienen su origen en el mercado informal. Se trata de una comunidad integrada por cuentapropistas ligados a la albañilería, otros hacen changas en trabajos de pintura, plomería, gas y electricidad. Hoy son parte de los nuevos excluidos. Entre los marginados del mercado laboral también se cuentan empleadas domésticas, jardineros y jóvenes estudiantes que hacían sus primeras armas como asistentes de oficina o cadetes.  

Mirna y Patricia coinciden en advertir sobre la gravedad del cuadro social y la falta de políticas activas para contener a niños y jóvenes y sostener la integridad familiar.

Mirna cuenta que en Almafuerte, al igual que en gran parte del resto de los barrios periféricos de la ciudad, la demanda de alimentos se duplicó. Los vecinos se organizaron y cada dos cuadras se puede localizar un merendero o comedor comunitario. Son operadores sociales anónimos que se arremangaron y salieron a ocupar el lugar de “contenedor” que “la política” debería estar ejerciendo.  

Del testimonio se desprende que la actualidad demanda la apertura de los establecimientos educativos para reencauzar los vínculos con las familias. “Hay que encontrar la forma de que los colegios vuelvan a ser ocupados por nuestros alumnos. El vínculo que habíamos alcanzado con las familias y la vida en el barrio, hoy está ausente y corre riesgos”, indicó Varela. Del diagnóstico se desprende que hay una estructura del estado que cedió terreno y que aquellas políticas en materia de Familia, Niñez y Adolescencia, promocionadas en su momento hoy son solo enunciados plasmados en afiches de distintas reparticiones públicas.  Hay un debate en puerta sobre la disparidad en el compromiso de los empleados y agentes públicos  a la hora de oficiar como rueda de auxilio en la actual emergencia sanitaria y social. Funcionarios de alto rango coinciden en que el esfuerzo que el gobernador le imprime a su gestión junto a las áreas de salud y seguridad,  no estaría siendo sintonizado por un número importante de colaboradores que deberían estar dando pelea en el territorio. Almafuerte y Cuenca XV son dos casos que señalan la realidad. Habrá otros tantos en la capital provincial y en el resto del país.

Mirna y Patricia no saben de las ecuaciones científicas que ensaya el INDEC cada mes, tienen el termómetro de las miradas de sus alumnos y el contacto diario con cada uno de sus familiares. Señales más que necesarias para advertir que la desocupación pega fuerte y que a muchos ya le hace ruido en las tripas.

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