Marcelo Tinelli y Juanita Tinelli protagonizaron un giro impensado en la novela familiar que los tuvo en el centro de la escena mediática en las últimas semanas. Tras el fuerte descargo de la modelo, quien había denunciado públicamente supuestas amenazas, padre e hija limaron asperezas y compartieron una cena íntima que marcó el inicio de una inesperada reconciliación.
El conductor se ocupó de mostrar el reencuentro en sus redes, publicando una foto junto a Juanita Tinelli, Francisco Tinelli y su primo inseparable, Luciano “El Tirri”. La postal vino acompañada de un clima distendido, con sushi sobre la mesa y sonrisas que dejaron ver que, al menos por un momento, la tensión había empezado a aflojarse entre ellos.
Horas más tarde, Marcelo Tinelli subió un video que terminó de confirmar la tregua: él y Juanita Tinelli cantando la versión de Nathy Peluso de “Vivir así es morir de amor”. Entre risas, el conductor se sinceró sobre su desempeño vocal y le dedicó un afectuoso “te amo”, una frase que funcionó como sello simbólico de esta etapa de recomposición familiar.
Ese encuentro ocurrió el jueves por la noche en la casa de Marcelo Tinelli. Pero lo que llamó la atención fue la ausencia de Mica Tinelli y Cande Tinelli, las hijas mayores del empresario. Si bien Mica suele mantenerse neutral frente a los conflictos familiares, fue Candelaria Tinelli quien meses atrás expresó públicamente su distancia con Juanita, dejando en evidencia que la tensión entre ambas está lejos de resolverse.
A este capítulo se sumó otro gesto reciente del conductor: una nueva postal familiar compartida el viernes por la noche, donde aparecen Marcelo Tinelli, Francisco Tinelli y Cande Tinelli. Esta vez, la gran ausente fue Juanita, reforzando la idea de que las reuniones vienen siendo por tandas y que el vínculo entre las hermanas continúa atravesando un momento delicado.
La convivencia interna ya venía mostrando señales de inestabilidad. La semana pasada, cuando Juanita Tinelli cumplió 23 años, fue Francisco Tinelli quien le dedicó un emotivo mensaje en redes, lleno de cariño y complicidad. No ocurrió lo mismo con Cande Tinelli, que optó por el silencio y más tarde publicó una frase que muchos interpretaron como una indirecta hacia sus medio hermanos: “Prefiero el escorpión venenoso a la mosca muerta”.
Aunque en el entorno aseguran que lo peor de la crisis familiar ya habría pasado, los movimientos de cada integrante muestran que aún falta para una paz definitiva. Entre publicaciones cruzadas, encuentros fragmentados y tensiones sin resolver, los Tinelli escriben un nuevo capítulo de una interna que sigue dando de qué hablar.