No todas las historias de amor terminan construyendo un hogar tan llamativo como el de Paulo Dybala y Oriana Sabatini. La pareja, que lleva varios años unida y que siempre se muestra cómplice en redes sociales, decidió instalarse en Italia, más precisamente en la localidad de Mocalieri, un punto exclusivo de la región de Piamonte.
La hija de Catherine Fulop y Osvaldo Sabatini no dudó en acompañar al delantero en esta nueva etapa profesional y juntos dieron forma a una residencia que refleja tanto elegancia como comodidad. El estilo elegido para la mansión es minimalista, con pocos muebles pero amplios sillones y livings distribuidos en distintos ambientes, lo que otorga un aire moderno y relajado al mismo tiempo.
Uno de los rincones más celebrados de la casa es su imponente jardín. Con árboles, flores y hasta estatuas religiosas, el espacio exterior se convirtió en el lugar preferido de la pareja para desconectar. Allí no solo descansan, sino que también entrenan y disfrutan de la pileta que ofrece una vista privilegiada a las montañas cercanas, un detalle que realza aún más el entorno natural en el que viven.
La mansión también está pensada para el día a día junto a sus mascotas. Los verdaderos protagonistas de muchas fotos son Kaia y Bowen, los perros de Paulo Dybala y Oriana Sabatini, que se roban el corazón de los seguidores con cada aparición en redes. Ellos forman parte de la dinámica familiar y tienen libre acceso a cada rincón de la residencia.
El confort se complementa con distintos espacios de entretenimiento. La pareja disfruta de una sala de juegos, un gimnasio privado y un ambiente especial en el que el futbolista guarda sus camisetas más importantes, una especie de museo personal que refleja su recorrido deportivo. Así, la casa no solo es un hogar, sino también un refugio para preservar recuerdos.
Claro que la vida de lujo también se percibe en los detalles fuera de la residencia. Para moverse por la ciudad, Paulo Dybala y Oriana Sabatini cuentan con un Lamborghini amarillo que suele despertar miradas cada vez que aparece en las calles italianas. Es que el estilo de vida de la pareja combina lo deportivo, lo glamoroso y lo familiar en partes iguales.
Por lo pronto, cada nueva foto que comparten desde su mansión reafirma la complicidad que los une y alimenta la curiosidad de sus seguidores, quienes sueñan con espiar de cerca cómo es la intimidad de una de las parejas más queridas del espectáculo.