A poco más de un mes de haber dejado el hospital, Christian Petersen atraviesa una etapa completamente distinta a la que llevaba antes del drama de salud que lo puso al borde de la muerte. El reconocido chef inició un proceso de recuperación física y emocional marcado por la paciencia, el cuidado y una profunda revisión personal tras haber sufrido una falla multiorgánica.
Lejos del ritmo frenético que caracterizó gran parte de su carrera, Christian Petersen decidió bajar un cambio y priorizar su bienestar. Junto a su esposa, Sofía Zelaschi, pasó los primeros días posteriores al alta en San Pedro, rodeado de naturaleza y silencio, un entorno clave para volver a conectarse con lo esencial y escuchar a su propio cuerpo.
En este nuevo camino, las redes sociales se transformaron en un espacio íntimo donde Christian Petersen comparte cada avance. En uno de sus últimos posteos, publicó un video en blanco y negro remando en el Delta del Paraná, una actividad que siempre formó parte de su vida, acompañado por la frase: “100 pulsaciones... un lindo ritmo y volver al río”.
La imagen generó repercusión y preguntas entre sus seguidores, teniendo en cuenta la gravedad de su cuadro reciente. Antes de su internación, Christian Petersen ya había mostrado entrenamientos similares durante unas vacaciones en Brasil junto a Sofía Zelaschi, lo que despertó dudas sobre si es prudente retomar estas actividades tan pronto.
En otras publicaciones, el chef dejó ver cómo es su día a día puertas adentro. Ejercicios suaves en casa, movimientos controlados y pausas constantes forman parte de su rutina actual. “Empezando de vuelta. Tratando de aprender”, escribió Christian Petersen, dejando en claro que la paciencia es hoy su principal aliada.
El acompañamiento familiar aparece como un sostén fundamental. En un video entrenando junto a Sofía Zelaschi, resumió ese apoyo con una frase contundente: “En familia, todo es más fácil”. También encontró refugio en la lectura, el mate y momentos de calma que antes no se permitía.
El episodio que cambió su vida ocurrió el 12 de diciembre durante una excursión al volcán Lanín. “Fui a probarme con el Lanín. Yo no lo conocía”, relató Christian Petersen. En pleno ascenso sufrió un ataque de pánico, dificultades respiratorias y debió ser asistido de urgencia en San Martín de los Andes.
Tras una larga odisea médica que incluyó arritmia severa, neumonía y casi un mes inconsciente, hoy Christian Petersen encara la vida desde otro lugar. “Trabajo menos, más tranquilo, y me tomo los fines de semana para descansar. No tengo más rueda de auxilio”, confesó, dejando en claro que cuidarse ya no es opcional.