Con la calma de quien todavía intenta ordenar lo que vivió, Christian Petersen volvió a hablar tras recibir el alta médica y dejar el hospital. Lejos de alimentar versiones o especulaciones, el chef eligió centrarse en una situación que le criticaron fuertemente durante las semanas estuvo internado. Es que aclaró las versiones respecto a cuál era su estado físico previo a la excursión al volcán Lanín.
Desde que se conoció su internación, circularon comentarios que sugerían una subestimación del desafío, falta de preparación o incluso imprudencia. Sin embargo, Christian Petersen decidió responder de manera indirecta a esas lecturas y fue categórico al describir cómo se sentía antes de subir.
En un mensaje enviado al periodista Juan Etchegoyen, el cocinero primero aclaró en qué instancia se encuentra su recuperación y por qué todavía no hay un diagnóstico definitivo. Dijo: “Querido Juan, por suerte desde el Hospital Alemán me dieron permiso para ir a casa. Aún ellos no saben qué me disparó esto, por lo que no te puedo contar qué pasó. Recién la semana que viene voy a tener los resultados de un estudio importante y ahí te contar”. Con esas palabras dejó claro que el episodio sigue bajo análisis médico.
Luego, Christian Petersen se detuvo en algunos puntos concretos del descenso y del momento en el que decidió buscar ayuda. Relató: “Es verdad que bajé del volcán Lanín muy rápido y muy contento. Es verdad que los guías son increíbles. Es verdad que tanto la gente de Junín, de San Martín de los Andes y del Hospital Alemán son los mejores médicos de la Argentina y me salvaron la vida. Es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico”.
Pero la frase que más llamó la atención llegó después, cuando abordó directamente las dudas sobre su preparación física. Sin levantar el tono ni polemizar, el chef afirmó: “Eso es todo lo que te puedo contar por qué es lo que me acuerdo. Pero lo que es verdad es que estaba re entrenado para subir al Lanín. Hago de todo, todos los días y el guía era superprofesional. De hecho, él quería que haga cumbre”.
Con esa declaración, el chef dejó en claro que no fue una falta de entrenamiento lo que derivó en su descompensación y respaldó también el trabajo del equipo que lo acompañaba. No habló de informes toxicológicos ni aventuró hipótesis médicas. Prefirió la prudencia y esperar los resultados de los estudios pendientes. Hoy, Christian Petersen continúa su recuperación en casa, con seguimiento médico y reposo.