Una gala de Gran Hermano terminó generando uno de los momentos más tensos de la temporada. Luana Fernández quedó en el centro de la escena cuando el reality activó por primera vez el llamado “derecho a réplica”, un recurso que permitió que su expareja apareciera en una videollamada para enfrentarla en pleno programa.
El episodio ocurrió después de que la participante se volviera tendencia en redes sociales por haber confirmado dentro de la casa que había terminado su relación mientras estaba en el reality. A raíz de esa situación, el programa habilitó la intervención de Lucas, con quien estuvo en pareja durante 6 años, y decidió aprovechar el mecanismo del formato para responder públicamente.
La conexión se realizó en vivo y el tono del intercambio fue rápidamente subiendo de intensidad. Lucas no se limitó a hablar del programa y llevó la conversación directamente al plano personal, con reproches sobre lo que había ocurrido entre ellos antes de que ella ingresara a la casa. "Eso no es amor. Yo no te vine a hablar del reality, vengo a hablar de lo que sucedió afuera. Te cag… en la persona que siempre te bancó, te banqué en todos los problemas que te metiste".
El impacto del momento dejó a Luana Fernández visiblemente afectada. La participante intentó entender por qué el programa había decidido exponerla a esa situación y buscó explicaciones directamente con la voz de la casa. “Big, ¿estás ahí? ¿Por qué me hicieron esto? ¿Por qué me hicieron esto? Quiero saberlo nada más”.
La respuesta llegó desde el propio sistema del reality, que explicó el funcionamiento del recurso que se estrenaba en esta edición del programa. “Se llama derecho a replica y es parte del programa”.
A pesar del clima que se había generado, Luana Fernández intentó justificar la decisión que había tomado de hablar de su relación dentro de la casa. La participante aseguró que su intención no había sido lastimar a su ex y explicó por qué decidió decirlo públicamente. “Lo hice justamente porque no quería lastimarlo. Quería que él lo sepa antes que nadie, por más que lo esté sabiendo adelante de todos. Lo hice por si pasaba algo, pero claramente no pasó nada, más que me guste alguien más. Nada más”.
El episodio terminó dejando a la jugadora muy movilizada emocionalmente. En medio del impacto por lo ocurrido, incluso deslizó la posibilidad de abandonar la competencia. Frente a esa reacción, la respuesta que recibió desde Gran Hermano fue breve y directa: "Si necesitas irte, podés". Aunque el Big finalmente le pidió que lo piense y aclaró que “no era lo que deseaba”.
El momento no tardó en multiplicarse en redes sociales, donde el uso del “derecho a réplica” abrió un fuerte debate entre los seguidores del programa. Mientras algunos consideraron que el recurso agrega tensión al juego, otros cuestionaron el nivel de exposición al que quedan sometidos los participantes.