La confirmación llegó sin declaraciones grandilocuentes, pero con una foto que dijo mucho más que cualquier explicación. Indiana Cubero eligió mostrar por primera vez a la persona que hoy ocupa su corazón y, de esta manera, blanqueó su relación con Thiago Silvero, futbolista profesional de Vélez Sarsfield, mayor de edad y con presencia en el plantel de Primera. El gesto sorprendió por lo directo y también por el contexto familiar que rodea a la adolescente, hija de Nicole Neumann y Fabián Cubero.
El noviazgo venía insinuándose en redes, pero terminó de oficializarse cuando ambos publicaron una imagen juntos, sonrientes y relajados, después de pasar las Fiestas en familia. Ella le escribió “Te amo” y él respondió con un “Te amo más”, una postal breve, tierna y contundente, que terminó de instalar la historia en la conversación pública. Sin rumores ni intermediarios: ellos mismos contaron lo que estaban viviendo.
En paralelo, Thiago Silvero ya había dejado un mensaje anterior que hoy cobra otra dimensión. Cuando compartió una cena con Indiana, publicó: “El comienzo de algo muy lindo. Te amo, mi compañera”. Ese texto selló la intención de ir en serio y marcó el tono de un vínculo que avanza de manera tranquila, sin estridencias, pero con señales claras de compromiso.
Más allá de lo sentimental, el dato que generó curiosidad fue el presente deportivo del joven. Silvero pertenece a Vélez, el mismo club donde Fabián Cubero se convirtió en ídolo durante años, y juega en la misma posición defensiva. No es solo “el novio de Indiana”: es un futbolista formado en inferiores que hoy suma minutos en Primera, con rodaje, proyección y un lugar ganado por mérito propio.
En lo estrictamente futbolístico, su recorrido incluye participación en torneos oficiales y presencia constante en Reserva. Su vínculo con el club es profundo y él mismo lo definió en una frase que lo pinta de cuerpo entero: “Vengo luchando desde los cuatro años acá en Vélez, es mi segunda casa”. Disciplina, paciencia y trabajo silencioso forman parte de su carta de presentación.
La diferencia de edad —él es mayor y ya está consolidándose en el profesionalismo— también marca una dinámica particular dentro de la pareja. Mientras Indiana transita su última etapa de adolescencia, sus estudios y sus proyectos personales, él combina entrenamientos, concentraciones y competencias oficiales. Sin embargo, lejos de transformarse en una barrera, esa diferencia parece haber fortalecido la idea de acompañarse y crecer a la par.
Por ahora, ambos eligen mostrarse con naturalidad: fotos sencillas, frases cortas y una historia que se construye paso a paso. Sin escándalos y sin espectáculo extra, Indiana Cubero y Thiago Silvero decidieron contar que están juntos y apostar por un amor que mezcla fútbol, discreción y un futuro que recién empieza a escribirse.