La llegada de Javier Milei a Mar del Plata tuvo una escena que no estaba en agenda y terminó robándose todas las miradas. Durante una visita al teatro donde se presenta Fátima Florez, el mandatario pasó de espectador a protagonista y compartió un momento sobre el escenario que rápidamente empezó a circular en redes sociales.
La situación se dio durante la función que Fátima Florez encabeza en el Teatro Roxy, donde Milei había asistido como espectador. En un tramo del show, el Presidente fue invitado a subir al escenario y aceptó, desatando sorpresa entre los presentes que no esperaban verlo participar activamente del espectáculo.
Una vez arriba, Javier Milei cantó junto a la artista un fragmento de “El rock del gato”, clásico de Ratones Paranoicos. La elección del tema no pasó inadvertida: se trata de una canción que el propio mandatario ya había interpretado meses atrás con la Banda Presidencial en el Movistar Arena, antecedente que volvió a mencionarse tras este nuevo episodio.
El cruce entre ambos se desarrolló en un clima distendido, con sonrisas compartidas y una respuesta inmediata del público, que acompañó con aplausos y celulares en alto. El momento fue breve, pero suficiente para convertirse en uno de los pasajes más comentados de la noche teatral.
Recién después se supo que la presencia de Javier Milei en el teatro formaba parte de una agenda más amplia en la ciudad. Durante el día, el Presidente había participado de distintas actividades políticas, entre ellas recorridas por zonas céntricas y encuentros con seguidores, en el marco de lo que denominó el “Tour de la Gratitud”.
En paralelo, afuera del teatro el clima fue dispar. Mientras un grupo de personas se acercó para expresar apoyo, otros manifestaron posturas críticas, con cánticos contrapuestos que convivieron en la vereda durante la función, sin que se registraran incidentes.
La escena dentro de la sala, sin embargo, terminó imponiéndose como la postal más replicada del paso presidencial por Mar del Plata. El video del momento musical comenzó a circular incluso antes de que Javier Milei abandonara el teatro, dejando una imagen inesperada que se sumó a su visita a la ciudad.