La discusión que venía creciendo en distintos programas tuvo un punto de quiebre inesperado. Cinthia Fernández terminó llorando en vivo luego de que Yanina Latorre cuestionara su vida personal y su desempeño como madre. La escena dejó de ser un cruce mediático más y se transformó en un momento cargado de tensión visible.
El enfrentamiento no surgió de la nada. En las últimas semanas, Cinthia Fernández había protagonizado debates encendidos en televisión y su nombre volvió a circular con fuerza en paneles y redes sociales. Fue en ese contexto cuando Yanina Latorre lanzó críticas directas que apuntaron no solo a lo profesional, sino también a decisiones íntimas.
La respuesta de Cinthia no fue inmediata ni fría. Cuando finalmente tomó la palabra, la emoción la desbordó. “¿Todo el tiempo me van a dar con el látigo por lo que hice en el pasado? ¡Es muy injusto, loco!”, expresó con la voz quebrada, marcando un límite frente a lo que considera una persecución constante.
En su descargo, Cinthia Fernández reconoció errores y exposiciones mediáticas que forman parte de su historia pública. Sin embargo, cuestionó que cada nuevo conflicto reactive críticas antiguas. “Te preparás y ‘se cree abogada’. Hice papelones toda mi vida, lo cual me tengo que hacer cargo, pero ¿tengo que dar explicaciones por eso?”, agregó sin ocultar su angustia.
Más allá del intercambio puntual con Yanina Latorre, la panelista planteó que siente un escrutinio permanente sobre su rol como mujer y madre. Según explicó, la discusión excede una diferencia de opiniones y se instala en un terreno más personal, donde las palabras adquieren un peso distinto y más doloroso.
Con lágrimas todavía visibles, Cinthia Fernández lanzó otra frase que reflejó cansancio acumulado: “Me hinché las pelotas. Voy a seguir en la mía”. El mensaje dejó en claro que no piensa correrse del espacio mediático que ocupa, aunque admitió que el costo emocional de ciertos ataques empieza a resultarle difícil de manejar.
El cruce volvió a demostrar cómo las disputas televisivas pueden escalar hasta exponer vulnerabilidades en tiempo real. Esta vez, la imagen que quedó fue la de Cinthia Fernández atravesando un momento de fragilidad en medio de un enfrentamiento que sigue abierto y que, lejos de cerrarse, suma nuevos capítulos con cada intervención pública.