La historia entre Marcos Giles y Ángela Torres dejó de ser un simple coqueteo televisivo para transformarse en una de las escenas románticas más comentadas del verano. Lo que empezó como un ida y vuelta divertido dentro del programa Nadie Dice Nada fue creciendo con el correr de las emisiones y terminó explotando frente a una multitud que seguía cada gesto con entusiasmo.
Todo comenzó a tomar forma en septiembre de 2025, cuando Ángela Torres se sumó oficialmente a la grilla de Luzu TV. Desde su llegada, la química con Marcos Giles fue evidente y el “shippeo” no tardó en instalarse entre los seguidores del ciclo. Miradas cómplices, bromas constantes y risas compartidas alimentaron la expectativa.
Lejos de quedar en una fantasía del público, el vínculo fue creciendo en el día a día del programa. Los comentarios en redes sociales y los clips virales hicieron el resto, convirtiendo a la dupla en una de las más comentadas del canal de streaming que lidera Nico Occhiato.
El punto máximo llegó durante una emisión especial desde Pinamar. En medio del clima relajado de la playa y minutos antes de que Luck Ra cerrara el programa con su show musical, Marcos Giles decidió que era el momento indicado para dar un paso más y jugársela por completo.
Con misterio, el conductor desvió la atención de Ángela Torres hacia el cielo. En ese instante, una avioneta sobrevoló la costa con un mensaje que dejó a todos sin aliento: “Ángela, ¿querés ser mi novia?”. La sorpresa fue total y la reacción de la actriz, completamente genuina.
Entre risas nerviosas y emoción, Marcos Giles retomó la palabra y, fiel a su estilo, apeló al humor para descomprimir la tensión. Nico Occhiato también aportó lo suyo, bromeando con el potencial viral que habría tenido una respuesta negativa.
Pero no hubo lugar para la duda. Conmovida y sonriente, Ángela Torres aceptó la propuesta sin vueltas y selló el momento con un beso que desató aplausos y gritos. La confirmación llegó en voz alta y con felicidad desbordante: estaba oficialmente de novia.
Así, Marcos Giles y Ángela Torres transformaron un juego televisivo en una historia real, demostrando que, incluso en tiempos de streaming, el romance en vivo sigue conquistando corazones.