Roberto García Moritán volvió a ser tema de conversación en las redes sociales luego de que se viralizara un video de su hija menor disfrutando de un paseo en lancha en Miami sin chaleco salvavidas. Las imágenes despertaron una ola de comentarios y cuestionamientos vinculados a la seguridad infantil, un tema especialmente sensible cuando involucra a figuras públicas.
El material había sido publicado inicialmente por el propio Roberto García Moritán en sus historias de Instagram, aunque luego decidió eliminarlo. En las postales se veía a Anita, de apenas cuatro años, navegando sin protección mientras compartía el momento con sus hermanos mayores, en un contexto que parecía relajado y familiar.
La situación no tardó en generar revuelo. Muchos usuarios manifestaron su preocupación por la falta de medidas de seguridad y señalaron el riesgo que implica que una menor viaje sin chaleco salvavidas, incluso en un paseo corto o en aguas tranquilas. Los mensajes se multiplicaron rápidamente.
Lejos de ignorar las críticas, Roberto García Moritán optó por dar explicaciones públicas. A través de su cuenta oficial, reconoció el error y agradeció a quienes señalaron la importancia de extremar los cuidados, mostrando una actitud reflexiva ante la repercusión del video.
En su descargo, el empresario aclaró que la lancha circulaba por un canal interno y a muy baja velocidad, aunque admitió que no existen excusas cuando se trata de seguridad. En ese sentido, remarcó que siempre es necesario evitar riesgos innecesarios y cumplir con todas las normas de protección.
El mensaje fue acompañado por una imagen junto a su hija, reforzando la idea de cuidado y responsabilidad. La publicación generó una respuesta positiva entre muchos seguidores, que valoraron la autocrítica y la rápida reacción ante la polémica.
Este episodio volvió a poner en debate el rol de las redes sociales como espacio de control y alerta, especialmente cuando se trata de la exposición de niños. En el caso de Carolina Pampita Ardohain y Roberto García Moritán, la vida familiar suele estar muy presente en plataformas digitales.
La cercanía con el público, que tantas veces genera empatía y apoyo, también implica quedar bajo una observación constante. Situaciones como esta muestran cómo una imagen puede desatar una fuerte discusión y obligar a los protagonistas a dar explicaciones inmediatas.