La nueva gala de eliminación de MasterChef Celebrity dejó a todos con la boca abierta. Este lunes, el ciclo que conduce Wanda Nara vivió una definición inesperada que cambió por completo el rumbo del certamen. Lo que parecía una despedida segura terminó convirtiéndose en una resolución inédita que nadie anticipaba.
En una jornada marcada por la exigencia extrema, los seis participantes con delantal negro enfrentaron una prueba temida: realizar una croquembouche, la clásica torre de profiteroles de la pastelería francesa. El jurado, integrado por Donato de Santis, Damián Betular y Germán Martitegui, no dio margen para errores.
Evangelina Anderson, Chino Leunis, Emilia Attias, Marixa Balli, Ian Lucas y el Turco Husaín dejaron todo en las hornallas. La preparación no solo puso a prueba su técnica, sino también su resistencia física: el caramelo caliente provocó quemaduras y varios terminaron con los dedos vendados, en una imagen que reflejó la tensión del desafío.
Al cumplirse los 60 minutos reglamentarios, uno por uno se presentaron ante los chefs. Aunque hubo observaciones puntuales, las devoluciones fueron más parejas de lo esperado. La calidad general de las tortas sorprendió al jurado, que destacó el esfuerzo y la prolijidad en medio del caos.
Primero fueron salvados Marixa Balli, Emilia Attias, Leandro “Chino” Leunis y Evangelina Anderson, quienes respiraron aliviados al escuchar sus nombres. El clima en el estudio se volvió aún más espeso cuando quedaron frente a frente Ian Lucas y el Turco Husaín.
En ese momento, llegó el giro inesperado. Los jueces anunciaron que ambos continuarían en competencia al considerar que eliminar a uno “hubiera sido injusto”. La decisión generó sorpresa entre los propios participantes y también en la conductora, que no ocultó su asombro.
Así, contra todos los pronósticos, no hubo eliminado en MasterChef Celebrity. Los seis concursantes siguen en carrera, aunque con las manos lastimadas y la presión redoblada para la próxima semana. El reality demostró que cualquier cosa puede pasar y que, cuando el nivel es tan parejo, la decisión final puede romper todas las reglas.