El cumpleaños número 11 de Francesca tuvo una producción pensada al detalle. Wanda Nara decidió convertir el festejo en un evento con identidad propia y compartió cada escena en sus redes sociales. La celebración se desarrolló al aire libre y combinó lujo, estética delicada y una ambientación coherente en cada rincón.
Wanda Nara apostó por una impronta coquette dominada por tonos rosa pastel, flores naturales y estructuras decorativas que unificaron la puesta visual. Desde los globos hasta la cartelería, todo respondió a una misma línea estética. El espacio abierto permitió desplegar la escenografía sin límites y potenciar la sensación de fiesta temática.
El concepto elegido llevó el nombre de “Fran’s Beach”, una consigna que apareció en distintos sectores del montaje. Sombrillas rayadas, reposeras y elementos decorativos reforzaron ese guiño veraniego. La ambientación no se limitó a un sector puntual, sino que se extendió a todo el entorno para sostener la identidad del cumpleaños.
La mesa dulce ocupó un lugar central dentro del armado general. Una torta de tres pisos encabezó la presentación, acompañada por cupcakes y pavlovas mini con forma de corazón. La paleta de colores mantuvo la coherencia visual con el resto de la decoración, generando una escena armónica pensada para destacar también en las fotografías.
Además del despliegue gastronómico, el festejo incluyó espacios interactivos para las invitadas. Hubo juegos de agua, inflables y una fiesta de espuma que aportó dinamismo a la jornada. También se dispuso un sector creativo donde pudieron personalizar camperas con piedras y marcadores, sumando una actividad que combinó entretenimiento y recuerdo.
Wanda Nara reunió a familiares y amigos cercanos para acompañar a Francesca en esta nueva vuelta al sol. En las imágenes que publicó se vio a sus hermanos y a integrantes del entorno íntimo participando de la celebración bajo el mismo código visual que dominó toda la propuesta.
Entre los regalos destacados apareció un ramo de rosas enviado por La Joaqui, que se integró a la escena general del cumpleaños. Con una puesta estética definida, una temática clara y un cuidado minucioso en cada detalle, Wanda Nara transformó los 11 años de Francesca en una celebración con sello propio.